viernes, 12 de septiembre de 2008

El Gobierno aprueba la renovación del Museo de Arqueología Marítima

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy la renovación del Museo Nacional de Arqueología Marítima, con sede en Cartagena, que pasa a llamarse Museo Nacional de Arqueología Subacuática.


El Gobierno entiende que es precisa la renovación total de la institución, cuyo origen histórico se remonta a 1970, por su mejor adecuación a la Convención Internacional sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, el desarrollo de las competencias autonómicas y el aumento de las colecciones.

A ello se añade el Plan Nacional de Protección del Patrimonio Arqueológico Subacuático, aprobado por el Consejo de Ministros de 30 de noviembre de 2007, que traza las líneas básicas de protección de este patrimonio y hace especial mención al papel del Museo como centro de referencia en este ámbito.

El Museo, que ocupa en Cartagena un edificio en cuya construcción se han invertido 18.675.537 de euros, tiene una superficie de exposición permanente de 1.600 metros cuadrados que se inaugurarán próximamente.

Fuente: Terra

Curso de la Universidad del Mar estudiará en Jumilla el mundo funerario

Fuente: Universidad de Murcia

Profesores de universidades de Madrid, Barcelona, Granada y Murcia, así como los responsables de distintos museos arqueológicos de la Región, participarán en el curso de la Universidad Internacional del Mar que se celebrará en Jumilla y que analizará la arqueología de la muerte en la cultura ibérica.

Este curso, dirigido por José Miguel García Cano, se celebrará del 15 al 19 de septiembre.

El programa incluye actividades a través de las cuales se realizará un repaso a la arqueología de la muerte en esta cultura, con el estudio de las tendencias más actuales de la investigación en este campo.

Funete: Murcia

jueves, 11 de septiembre de 2008

Hallan en Grecia 43 tumbas de la Edad de Hierro

Abarcan un periodo de casi cuatro siglos y fueron localizadas en la provincia de Macedonia, junto a joyas y armas




Hallan en Grecia 43 tumbas de la Edad de Hierro
Las tumbas de los varones pertenecían a guerreros y contenían cascos de cobre o máscaras de oro (Foto: EFE )

span style="font-size:85%;">EFE
El Universal
Atenas Miércoles 10 de septiembre de 2008
12:36 Un equipo de arqueólogos ha desenterrado en la provincia norteña griega de Macedonia un total de 43 sepulcros que abarcan un periodo de casi cuatro siglos, desde el año 650 al 279 antes de Cristo, según informó hoy el Ministerio de Cultura.

Se trata del resultado de las excavaciones llevadas a cabo durante este año en el cementerio occidental del pueblo de Arjontikó, a 5 kilómetros de Pelas, capital del Imperio de Macedonia durante su época de esplendor y ciudad natal de Alejandro Magno.

Entre los hallazgos destaca el sepulcro de una niña que alberga una corona de cobre bañada de oro, tres ánforas cerámicas, un cántaro de cobre y un busto de greda de la difunta de dimensiones naturales.

Según los primeros estudios, las tumbas de los varones, datadas entre 580 y 480 a. de C., pertenecían a guerreros y contenían cascos de cobre o máscaras de oro; lanzas y un cuchillo; joyas de oro, plata y cobre; estatuillas de muebles y carros; e ídolos de dioses y animales y ánforas.

Algunas tumbas de mujeres de esa época presentaron ricos tesoros de joyas, cuchillos de hierro, estatuillas de greda y cantaros de cobre.

Durante las excavaciones de los últimos ocho años, llevadas a cabo en sólo el 5 por ciento del recinto, se han localizado 915 sepulcros.

Esos enterramientos revelan el crecimiento económico y la composición demográfica del pueblo con los cadáveres enterrados en sepulcros de tierra y sarcófagos de madera, ordenados por familias, género y estatus social.

El asentamiento de Arjontikó se encontraba en un cruce de caminos de gran importancia estratégica, tanto militar como para el comercio de objetos de lujo y de materias primas a través de los siglos, según informaron los científicos.

Fuente: El universal de México

Ancient trees recorded in mines

By Jonathan Amos
Science reporter, BBC News, Liverpool

Tree (University of Bristol)
The remains of a tree that grew about 300 million years ago

Spectacular fossil forests have been found in the coal mines of Illinois by a US-UK team of researchers.

The group reported one discovery last year, but has since identified a further five examples.

The ancient vegetation - now turned to rock - is visible in the ceilings of mines covering thousands of hectares.

These were among the first forests to evolve on the planet, Dr Howard Falcon-Lang told the British Association Science Festival in Liverpool.

"These are the largest fossil forests found anywhere in the world at any point in geological time," he told reporters.

"It is quite extraordinary to find a fossil landscape preserved over such a vast area; and we are talking about an area the size of (the British city of) Bristol."

The forests grew just a few million years apart some 300 million years ago; and are now stacked one on top of another.

It appears the ancient land experienced repeated periods of subsidence and flooding which buried the forests in a vertical sequence.

They have since become visible because of the extensive mining operations in the border area between the states of Illinois, Indiana and Kentucky.

Coal seam (University of Bristol)
Scientists look up to see what would have been the forest floor

Once the coal seams have been removed (what were, essentially, the compacted soils of the forests), it is possible to go into the tunnels and look up at what would have been lying on the forest floors.

"It's a really exciting experience to drive down into these mines; it's pitch black," the Bristol University research said.

"It's kind of an odd view looking at a forest bottom-up. You can actually see upright tree stumps that are pointed vertically up above your head with the roots coming down; and adjacent to those tree stumps you see all the litter.

"We found 30m-long trunks that had fallen with their crowns perfectly preserved."

Leaf (University of Bristol)
Some of the preservation is exquisite

The researchers believe their study of these ancient forests could give hints to how modern rainforests might react in a warmer world.

The six forests straddle a period in Earth history 306 million years ago that saw a rapid shift from an icehouse climate with big polar ice caps to a greenhouse climate in which the ice caps would have melted.

"The fascinating thing we've discovered is that the rainforests dramatically collapse approximately coincident with the greenhouse warming," explained Dr Falcon-Lang.

"Long-lived forests dominated by giant club moss trees almost overnight (in a geological sense) are replaced by rather weedy fern vegetation."

The next stage of the research is to try to refine the timings of events all those years ago, and work out the exact environmental conditions that existed. The thresholds that triggered the ancient collapse can then be compared with modern circumstances.


Fuente: BBC

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Nuevas viviendas en las excavaciones de O Facho (Vigo)


Las excavaciones en el castro del Monte do Facho, en la Costa da Vela de Cangas, no dejan de deparar sorpresas. En la sexta campaña arqueológica que se está produciendo este verano -con catorce personas trabajando-y que concluirá el próximo martes, se están excavando tres nuevas construcciones circulares situadas en la zona media del castro. "Es una zona en plena pendiente, por eso es más difícil de excavar y las estructuras están peor conservadas. Aún así la ponemos al descubierto para darle una continuidad y unificar la zona alta con la baja", explica el arqueólogo que dirige las excavaciones, José Suárez Otero. Durante los trabajos también aparecieron restos de cerámica, pero muy fragmentada.

En total son medio centenar las estructuras excavadas en este enclave de O Hío, entre viviendas y almacenes. Ayer fueron visitadas por la delegada provincial de la Consellería de Cultura, Mª Xesús López, y por el jefe del Servizo de Patrimonio, Xulio Carballo. Su pretensión es "reconocer la labor de las personas que están trabajando en la excavación, y del Concello", asegura López.
La delegada valoró positivamente los descubrimientos que fueron sacados a la luz en las sucesivas campañas. "Esta es la mejor clase de historia que pueden tener los jóvenes. Se trata de un museo al aire libre y tenemos que darlo a conocer, porque muchas veces desconocemos la riqueza que tenemos más cerca, apunta.

El director de las excavaciones asegura que a partir de mediados de octubre comenzarán las labores de consolidación y restauración de las estructuras descubiertas. Estos trabajos se prolongarán hasta finales de año. Pese a todo, el recinto -importante centro de peregrinaciones durante los primeros siglos de nuestra era- todavía sufrirá unas tres campañas más para que pueda ser totalmente visitable.

"El plan trienal fue prorrogado y acaba con la campaña del próximo verano. Pero harán falta dos campañas más para que todo el recinto sea visitable" explican desde el Concello.
En la ladera del Facho también actuaron en la aldea abandonada de Punxeiro, del XVIII, en la que realizaron labores de limpieza y una excavación parcial. El concejal de Cultura, Xosé Manuel Pazos, considera que esta aldea podría albergar el centro de interpretación que está previsto en Donón y que sigue retrasándose ante las dificultades para comprar los terrenos. Pero Otero considera que se trata de construcciones pequeñas que sólo podrían albergar un punto de información.

Fuente: Faro de Vigo

martes, 9 de septiembre de 2008

Estreno del LHC

10:57 AM Ginebra.- Todo está listo en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) para que arranque mañana el acelerador de partículas LHC, la más potente máquina jamás construida por los físicos y con la que se espera desentrañar los misterios del Universo.

Cerca de 20 años se han necesitado para alcanzar este momento, cuando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés) está ya preparado para recibir el primer haz de millones de partículas.

Construido en un gigantesco túnel circular de 27 kilómetros de largo, situado bajo la frontera suizo-francesa a una profundidad de entre 50 y 120 metros, el LHC ha ido sufriendo un largo y complejo proceso, informó Efe.

"Primero hemos necesitado construir la máquina en el túnel, lo que empezamos a hacer hace muchos años, y luego tuvimos que aprender a enfriarla. Son casi 28 kilómetros de acelerador que ha habido que enfriar a 271 grados bajo cero", afirma el ingeniero español Antonio Vergara Fernández.

"Eso empezó a hacerse hace casi un año y medio, y después hemos tenido que lograr encender la máquina y ver que todos los sistemas funcionan, pero sin introducir ninguna partícula en el acelerador", agregó el experto español del CERN, en una entrevista realizada por el organismo europeo.

Ese proceso para verificar que la máquina está lista para recibir los protones "ha durado cerca de dos años", agregó Vergara.

El siguiente paso consistió en preparar el haz de protones para que entren en el acelerador y, posteriormente, se produzcan las colisiones con haces que circulen en sentido contrario por el túnel.

Lo que ocurrirá mañana es que comenzará a circular el haz de protones en el acelerador, y para lograrlo el LHC cuenta con una cadena de inyectores, aceleradores más pequeños que, uno tras otro, van pasando estos protones hasta que llegan al LHC.

El objetivo de la primera jornada de funcionamiento del LHC es lograr que los protones den la vuelta a todo el anillo gigante.

"Al principio no lo vamos a lograr, es un proceso muy complejo. Son 28 kilómetros y habrá defectos que corregiremos por el camino. Haremos un primer disparo, los protones entrarán, pero se perderán, y lograremos ver dónde y cómo se han perdido y haremos las modificaciones necesarias desde el control central, para volver a intentarlo", afirma el experto español.

Debido a la complejidad del proceso, el CERN no conoce aún cómo evolucionará la jornada del día 10.

Cientos de medios de comunicación se han acreditado para cubrir el evento, desde las 9.30 hora local (07.30 GMT), cuando se lanzará el primer haz de millones de protones.

Tras esta primera prueba del día 10, se sabrá si el mayor acelerador de partículas del mundo funciona, y si lo hace correctamente, pero los primeros choques de protones no se producirán hasta pasados al menos unos meses, y será entonces cuando se inicie la obtención de datos.

Mañana, los haces serán inyectados en el LHC tras haber alcanzado una energía de 0,45 TeV (taraelectrovoltios), pero en las semanas y meses siguientes se irán acelerando los protones hasta conseguir los 5 TeV, la energía que se quiere lograr este año.

Sólo entonces podrán producirse las colisiones de partículas, entre haces de protones que circularán, unos en sentido de las agujas del reloj y otros en el sentido contrario.

En el circuito que constituye el LHC, seis detectores se han instalado a modo de radares para observar las colisiones frontales entre los protones.

Cuatro de ellos -ATLAS, ALICE, LHCb y el CMS- son de proporciones gigantes, y para dos de ellos ha habido que construir cavernas de hasta 100 metros de profundidad.

Uno de los grandes objetivos del LHC es descubrir el hipotético bosón de Higgs, llamado por algunos "la partícula de Dios" y que sería la número 25, tras las 24 ya constatadas.

La existencia de esa nueva partícula permitiría explicar por qué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre ellas.

Si el bosón de Higgs existe, podría detectarse tras la colisión de partículas en el LHC.

En los días previos a este gran experimento, los principales responsables del CERN, entre ellos su actual director, Robert Aymar, y quien le sustituirá el próximo enero de 2009, Rolf-Dieter Heuer, han reiterado la seguridad de la experiencia, descartando así las versiones catastrofistas que temen que llegue el fin del mundo.

"El único riesgo que corremos es que perdamos el control del haz de protones y que a causa de ello se dañe la máquina", dijo, a ese respecto, el alemán Heuer.

La inauguración oficial del LHC tendrá lugar el 21 de octubre, con la asistencia de varios jefes de Estado.

Fuente: ADN


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Si os queréis reir un rato, un señor que dice ser científico ha apostado por la destrucción del planeta cuando se encianda el acelerador de partículas. No suelo fiarme de los escritores, pero, por si acaso: "Cielo, te quiero".
De todas formas tampoco me va a dar algo porque se produzca un agujero negro que se coma el planeta, ya que estaré durmiento a esas horas de la mañana y no me enteraré de nada. Por si acaso, llevaré una toalla encima y me pegaré el pulgar hacia arriba como haciendo autostop.
Y un mensaje para Roman y Ludwig: "Nos os preocupéis, confluiremos juntos entre la infinidad de partículas del universo. Siempre juntos". Y, aunque no pueda oirme nadie, Ludwig y yo tocaremos Bach durante la eternidad, y tú, Roman tendrás el presentimiento de que estoy ahí, rodeándote.

Madam Beus


http://www.adn.es/mundo/20080402/NWS-0306-LHC-probabilidad-laboratorio-extinguir-tierra.html

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Segunda Campaña en Elche

09/09/2008 15:15 h.
La campaña, que cuenta con la participación de la Universidad de Alicante y el apoyo del Museo Arqueológico y de Historia de Elche (MAHE), se prolongará por un periodo de dos semanas. Este proyecto científico, iniciado en el año 2007, tiene como objetivo estudiar "uno de los yacimientos arqueológicos más interesantes, controvertidos y olvidados" que el panorama de la arqueología islámica puede ofrecer en la provincia de Alicante.

Según el arqueólogo medievalista del MARQ y uno de los directores del proyecto, José Luis Menéndez, "se busca encontrar una explicación histórica a la existencia de este importante asentamiento en las afueras de Elche a la luz de los convulsos procesos de la formación de una sociedad islámica entre los siglos VIII y X".

En este sentido, explicó que los recientes trabajos de la Fundación Universitaria La Alcudia en la ciudad de ´Ilici´ y las intervenciones realizadas en la actual ciudad de Elche "no documentan vestigios medievales anteriores al siglo XI y, por tanto, las explicaciones para determinar el poblamiento entre los siglos VIII y X hay que buscarlas fuera del entorno urbano de Elche".

Así, según añadió, "el Castellar es uno de los pocos yacimientos que puede ofrecer datos concretos relativos a esta época tan importante para explicar la fundación de la actual ciudad de Elche", por lo que esta segunda campaña "se centrará en documentar la evolución cronológica del yacimiento, profundizar en los restos constructivos que se encuentran en la plataforma superior del mismo y continuar con las tareas de topografiado y estudio del recinto amurallado".

El proyecto está dirigido por el hispanista Pierre Guichard, profesor emérito de la Université Lumiere II de Lyon (Francia), por la catedrática de Arqueología Medieval de la Universidad de Alicante, Sonia Gutiérrez, y por el arqueólogo medievalista del MARQ, José Luis Menéndez.

Además, el equipo de investigación lo completa un grupo pluridisciplinar de medievalistas encabezados por el director del Museo Nacional de Arqueología Marítima de Cartagena (Murcia), Rafael Azuar, por el director del Museu d´Història de Valencia, Javier Martí, y por la responsable del Servicio de Arqueología Municipal del Ayuntamiento de Valencia, Josefa Pascual.

Fuente: Panorama actual

Hayan miles de objetos en la fortaleza de Sacsayhuamán


  • Zona de fortaleza de Sacsayhuamán donde se hallaron objetos ceremoniales. Foto: ANDINA / Fernando Zora-Carvajal / archivo.
  • Cusco, set. 09 (ANDINA).- El Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco halló 19 mil 329 objetos ceremoniales, entre ellos dos esculturas de oro, durante las excavaciones arqueológicas realizadas en la zona posterior de la fortaleza incaica de Sacsayhuamán, ubicada al norte de la Ciudad Imperial.

    Entre los objetos rituales encontrados en el sector denominado Cruz Mocco resaltan dos pequeñas esculturas de oro de imágenes antropomorfas u humanoides en posición de ruego o súplica, detalló Sabino Quispe, arqueólogo residente.

    Ambas figuras, una de ellas erguida y de dos centímetros de altura y la otra sentada y de ocho milímetros de altura, presentan un peso aproximado de 4.50 gramos.

    Entre los objetos rituales encontrados también figuran 18 objetos de metal y cuarzo, entre tupus (alfileres), khuyas o cristales de cuarzo ahumado, cuarzos hialinos y otros accesorios religiosos.

    También fueron halladas 19 mil 309 cuentas, 859 de ellas elaboradas a base de spondylus (concha espinosa) y el resto con dientes humanos y de animales como monos y felinos.

    Igualmente, cerca al sector Cruz Mocco los arqueólogos descubrieron un contexto funerario de un personaje en posición de cuclillas al lado de una olla, un plato ceremonial tendido y una pequeña jarra de estilo inca.

    Los hallazgos fueron realizados durante la investigación arqueológica desarrollada durante el presente año por el INC-Cusco.

    En excavaciones anteriores se encontró en el citado sector más de seis mil objetos de cerámica perteneciente a una cultura preincaica denominada Killke.

    Desde Cruz Mocco, lugar que ya desde la época prehispánica presentó connotaciones sagradas, se puede observar a plenitud la ciudad de Cusco

    (FIN) FZC/PZA/JOT


Fuente: Andina, agencia peruana de noticias

sábado, 6 de septiembre de 2008

El primer viaje en el tiempo tendrá lugar este siglo

Un nuevo modelo de máquina del tiempo basada en láser podría estar construida en 10 años

Un nuevo prototipo de máquina del tiempo que, en vez de objetos masivos, utiliza energía luminosa en forma de rayos láser para curvar el tiempo, ha sido ideada por el físico de la Universidad de Connecticut, Ronald Mallet. Ha utilizado ecuaciones basadas en las teorías de la relatividad de Einstein para observar la curvatura del tiempo a través de un rayo de luz circulante obtenido por medio de una disposición de espejos e instrumentos ópticos. Aunque su equipo aún necesita fondos para el proyecto, Mallett calcula que este método permitirá que el ser humano viaje en el tiempo quizá antes de un siglo. Por Mario Toboso.

Agujero de gusano. HSW.

En la teoría especial de la relatividad (1905), Einstein enunció que el intervalo de tiempo medido por un reloj depende de su estado de movimiento. Los relojes de dos sistemas de referencia que se muevan de manera diferente registrarán lapsos de tiempo distintos entre los mismos acontecimientos. Este efecto es conocido como “dilatación” del tiempo.


La dilatación del tiempo se hace realmente notable cuando el movimiento relativo de los sistemas de referencia en los que viajan los relojes implica velocidades cercanas a la velocidad de la luz (300.000 km/seg), de ahí que en la vida corriente no la percibamos directamente. A la velocidad de un avión, por ejemplo, la dilatación del tiempo se sitúa en el orden del “nanosegundo” (la milmillonésima fracción de un segundo), una cantidad muy pequeña para nosotros que, no obstante, ha llegado a ser registrada por relojes atómicos extremadamente precisos, confirmando así el enunciado de Einstein.

Si la velocidad proporciona una manera de distorsionar el tiempo, la gravedad es otra. En la teoría general de la relatividad (1916) Einstein predijo que la gravedad retarda igualmente el tiempo. En la superficie de una estrella de neutrones la gravedad adquiere tal intensidad que el tiempo se retrasa allí un 30 por ciento con respecto al tiempo medido en la Tierra. Un agujero negro representa la máxima distorsión posible del tiempo: en su superficie el tiempo, literalmente, se detiene.

La máquina del tiempo de Ronald Mallett

Diversos fenómenos físicos se han propuesto como métodos para viajar en el tiempo, pero ninguno de ellos (agujeros negros, agujeros de gusano o cuerdas cósmicas) parece fácilmente realizable, pues para llegar a distorsionar lo suficiente el espacio-tiempo requieren una cantidad de masa gravitatoria increíblemente grande. Como alternativa a estos métodos, Ronald Mallett, de la Universidad de Connecticut, basa su propuesta de máquina del tiempo en la famosa ecuación de Einstein, E=mc2, que establece la equivalencia entre masa y energía. Para curvar el tiempo, su dispositivo utiliza, en lugar de objetos masivos, energía luminosa, en la forma de haces de rayos láser.

Tal como ha explicado a PhysOrg, Mallett ha diseñado un experimento para determinar la existencia de lazos temporales en el que, por medio de una disposición de espejos e instrumentos ópticos, se produce un haz de luz circulante, cuya energía debería curvar el espacio a su alrededor.

De acuerdo con la teoría de la relatividad, la curvatura del espacio afecta igualmente al tiempo, de manera que éste se dilataría en las inmediaciones del haz de luz ofreciendo la posibilidad de observar ahí partículas inestables que contienen una especie de reloj interno: se desintegran en un “tiempo medio” de vida extremadamente breve, que se vería dilatado por efecto de la curvatura del espacio-tiempo, algo que no se observaría en regiones más alejadas del haz. La dilatación de su tiempo medio de vida significa que la partícula ha avanzado hacia el futuro a través de un lazo temporal.

Este efecto recuerda al que se estudia en los grandes aceleradores que impulsan las partículas subatómicas a velocidades cercanas a la de la luz. En concordancia con la relatividad especial de Einstein se observa experimentalmente que el tiempo medio de vida de las partículas inestables que se mueven rápidamente en los aceleradores se estira y su reloj interno transcurre más despacio, de manera que su tiempo medio de vida aumenta, favoreciendo así su detección.

El viaje humano en el tiempo

Cuándo los humanos seremos capaces de viajar en el tiempo depende en gran medida, dice Mallett, del éxito de estos experimentos con partículas, de la existencia de financiación para los mismos y del progreso de la tecnología. Confía en que el ser humano podrá viajar en el tiempo quizá antes de un siglo, ya que la posibilidad de viajar en el tiempo usando este método podría ser verificada en una década.

Mallett publicó su primera investigación sobre el viaje en el tiempo en el año 2000, y desde los años 70 ha investigado sobre gravedad cuántica, cosmología relativista y teorías “gauge” (la clase de teorías que permiten la unificación de interacciones físicas de diferente tipo, como la electricidad, el magnetismo o las interacciones nucleares débil y fuerte).

Como viajero del tiempo usted podría escoger, llegado el momento, entre viajar al futuro o al pasado. Viajar al futuro no entraña complicaciones teóricas, como hemos visto. Para quien hiciese un viaje de ida y vuelta a una velocidad cercana a la de la luz o atravesando un campo gravitatorio muy intenso, habría transcurrido menos tiempo que para quienes quedaron en el punto de partida. A su regreso a casa, el viajero encontraría todo lo que dejó y a su hermano gemelo mucho más envejecidos que él. El viaje hacia el pasado, por el contrario, plantea dificultades teóricas difíciles de afrontar, aunque la física no impide expresamente este segundo tipo de viaje: la teoría de la relatividad lo permite en ciertas configuraciones particulares del espacio-tiempo.

Otras lanzaderas temporales: agujeros de gusano

La propuesta de Ronald Mallett se añade a otras investigaciones sobre la posibilidad de viajar en el tiempo. A mediados de los años 80 el físico norteamericano Kip Thorne formuló un modelo para una máquina del tiempo, basado en el concepto de “agujero de gusano”, que encaja de manera natural en la teoría general de la relatividad, donde la gravedad no sólo distorsiona el tiempo, sino también el espacio. Lo mismo que un túnel que atraviesa una montaña ofrece un camino más corto que el que rodea la ladera, un agujero de gusano sería un camino menor entre dos puntos que la ruta que los une en el espacio ordinario. Los agujeros de gusano ofrecerían así un atajo entre puntos separados del espacio.

Posteriormente, el físico australiano Paul Davies explicó las dificultades tecnológicas asociadas a la fabricación de una de tales máquinas del tiempo. Una de las mayores es la creación del propio agujero de gusano. Para que el agujero se pudiese atravesar, debería contener “materia exótica”, es decir, materia generadora de antigravedad para combatir la tendencia natural de los cuerpos a colapsar sobre sí mismos. Thorne ha analizado soluciones de agujero de gusano consistentes con la física conocida, en las que el túnel se mantiene abierto mediante antigravedad cuántica, aunque no está claro que se pueda juntar tanta materia antigravitatoria como para estabilizar un agujero de gusano.

Podría suceder, no obstante, que el Universo contuviese ya estructuras de este tipo de manera natural, tal vez como reliquias del Big-Bang. O bien, podrían aparecer agujeros de gusano a escalas minúsculas, a la llamada “longitud de Planck”, unos 20 órdenes de magnitud menor que el núcleo atómico. En principio, cabría estabilizar un agujero de gusano tan diminuto mediante un impulso de energía, para después agrandarlo hasta una dimensión que permitiera su uso como máquina del tiempo.

Vacío y cuerdas cósmicas

El físico israelí Amos Ori asegura haber resuelto una de las mayores dificultades de las propuestas anteriores, al plantear un modelo que no necesita materia exótica, sino que utiliza el vacío existente en el espacio para viajar a través del tiempo. La ventaja principal del modelo de Ori es que sólo requiere materia normal frente a los modelos que demandan materia exótica y una ingeniería extraordinaria para recrear en el laboratorio las energías de los agujeros negros.

Un tipo de máquina del tiempo completamente diferente ha sido propuesto por Richard Gott, de la Univesidad de Princeton, haciendo uso de objetos conocidos como “cuerdas cósmicas”, estructuras que reflejan el entrelazamiento de los diversos campos cuánticos inmediatamente después del Big-Bang, y que debido a su dificultad para desenrollarse permanecerían todavía hoy como reliquias de la gran explosión. Aunque la búsqueda astronómica de estos objetos se ha mostrado hasta el momento poco concluyente, en sus análisis teóricos Gott ha mostrado que si dos cuerdas cósmicas paralelas infinitamente largas se alejasen a gran velocidad el espacio-tiempo se distorsionaría lo suficiente como para permitir líneas de universo que se curvasen en lazos hacia el pasado.

Paradojas

Si algún día se resuelven los problemas de ingeniería implicados en su construcción, la fabricación de una máquina del tiempo arrojará numerosas paradojas. La más famosa es la denominada “paradoja de la abuela”. Imaginemos que alguien viajase a su pasado y matase a su abuela. Como consecuencia, ese viajero nunca habría llegado a nacer. ¿Cómo, entonces, pudo viajar al pasado para perpetrar el homicidio?

La paradoja surge porque el estado actual del mundo está determinado por sus estados anteriores, de manera que cambiar uno de estos estados propaga incontroladamente efectos hacia el estado actual. El viajero del tiempo debería conformarse únicamente con formar parte del pasado, sin intentar cambiarlo. Si viaja al pasado y salva a una niña de ser asesinada, y esa niña llega a ser su abuela, el lazo causal es consistente y no paradójico, pues en este caso las acciones del viajero estarían ya incorporadas en la sucesión de acontecimientos que conduce del pasado al presente. La congruencia causal impone así restricciones a lo que el viajero del tiempo pueda hacer, pero no excluye la posibilidad misma del viaje.

La paradoja de la abuela es sólo una muestra de un conjunto de problemas asociados a la posibilidad del viaje en el tiempo, no sólo hacia el pasado. Imaginemos que un viajero se adelantase hacia el futuro y conociese los detalles del descubrimiento de la vacuna para una enfermedad actualmente incurable. Regresa después a su propio tiempo y comunica esos detalles a los investigadores, que finalmente logran desarrollar la misma vacuna que el viajero halló en su viaje hacia el futuro. La cuestión que se plantea aquí es: ¿de dónde provino la información para el descubrimiento de la vacuna? No del viajero del tiempo, que simplemente la encontró en su viaje, ni de los investigadores a quienes se la comunicó. La información, al parecer, no provino de ninguna parte…

Protección de la cronología

Tan profundos son los problemas físicos y filosóficos del viaje en el tiempo que Stephen Hawking, de la Universidad de Cambridge, ha propuesto una “hipótesis de protección de la cronología”, según la cual la naturaleza encontrará siempre un modo de impedir los lazos causales no consistentes.

Puesto que tales lazos no contradicen la propia teoría de la relatividad, la protección de la cronología necesitará alguna otra teoría que los impida, quizá la teoría cuántica. La resolución de esta cuestión tal vez deba esperar a que los físicos construyan una teoría unificada que incluya la relatividad general y la teoría cuántica.

La protección de la cronología es, por ahora, tan sólo una conjetura; por tanto, el viaje en el tiempo continúa siendo físicamente posible.


Mario Toboso es Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Salamanca y miembro de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Pontificia Comillas. Editor del Blog Tempus de Tendencias21 y miembro del Consejo Editorial de nuestra revista.


Fuente: Tendencias

miércoles, 6 de agosto de 2008

Arquelogía para presos

Una quincena de reclusos de la cárcel de A Lama (Pontevedra) colabora en las tareas de excavación de un yacimiento milenario


Uno de los presos muestra las heridas que han provocado en sus
manos los trabajos realizados en el castro. - MIGUEL RIOPA


MARIOLA MORENO - 05/08/2008 08:10

El patrimonio arqueológico no consiste en ver y no tocar", avisa el arqueólogo Carlos Otero. Con esta máxima, la de dar a conocer un yacimiento milenario como es el del castro de Castrolandín, en el municipio de Cuntis (Pontevedra), se desarrolló días atrás una novedosa experiencia coprotagonizada por una quincena de reclusos procedentes de la cárcel pontevedresa de A Lama.

"Un castro no es ni más ni menos que una aldea fortificada muy habitual entre los siglos VII antes de Cristo y el III de nuestra era", sintetiza Otero, habituado sin duda a bregar con visitantes poco duchos en historia y arqueología.

Desde el año pasado, los trabajos realizados en el yacimiento pontevedrés, dirigidos por expertos del Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe, una unidad asociada del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Santiago de Compostela, persiguen ante todo la divulgación de conocimiento. "En estos momentos, nuestra labor está dirigida a la difusión y a la participación de la gente, a informar de cómo era un poblado típico de esa época. La divulgación, en este caso, resulta más interesante que seguir avanzando con las excavaciones", asegura el arqueólogo.

Los vecinos están orgullosos de lo que representa Castrolandín, por el que pasan cada año cientos de escolares, aunque los estudiantes no son los únicos visitantes del yacimiento.

Clases y trabajo duro

El afán didáctico que mueve a los estudiosos del Laboratorio de Arqueología del Paisaje del Centro de Estudios Padre Sarmiento (CSIC), en Satiago de Compostela, ha permitido la materialización de un acuerdo con la cárcel de A Lama, gracias al cual se autorizó la participación de un grupo de presos, durante la última semana de julio, en labores de mantenimiento y excavación en tierras de Cuntis. "Queremos que [los reclusos] aprendan cosas, que se impliquen en el campo de trabajo, pero, sobre todo, que sepan qué es lo que están haciendo y por qué lo hacen", precisa Carlos Otero.

Los internos de Pontevedra emplearon por ello la mitad del tiempo que permanecieron fuera del presidio -supervisados en todo momento por una funcionaria de prisiones y por un educador- realizando una labor fundamentalmente física, excavando. La otra mitad de la jornada la dedicaron a recibir algo parecido a clases magistrales de los técnicos.

"El hecho de poder salir de la cárcel durante estos cinco días, al menos por unas horas, supone un premio para nosotros, una recompensa. Contribuye a romper la rutina de la prisión, que es brutal y que desestructura. El tiempo que estamos en el campo tenemos una sensación de casi libertad", advierte, mientras se limpia el sudor de la frente, Jorge (prefiere no desvelar su apellido), en prisión desde 1998. Le restan menos de dos años para cumplir su condena.

A decir de sus caras sonrientes, ni a Jorge ni a sus compañeros parecen importarles las altas temperaturas. Parecen casi un grupo de amigos que ha salido de pic-nic. Tras bajar del autobús que los traslada desde el centro penitenciario al yacimiento y depositar sus piscolabis a la sombra de un árbol centenario, de un modo más o menos ordenado el grupo se encomienda a las labores que le han sido asignadas.

Colaboración de los presos

"Nunca antes había vivido en Galicia, a pesar de que mis abuelos son gallegos, así que poder ver y tocar todo esto hace mucha ilusión", explica Jorge señalando al entorno. "Sobre todo porque me apasiona la historia y la arqueología", reconoce. "De qué periódico eres", inquiere de repente, antes de proseguir con la narración de sus experiencias. La respuesta le da pie a iniciar un análisis improvisado, pero no por ello menos pormenorizado, de la situación actual de los medios de comunicación en España. "Trabajé varios años en Onda Cero León", se justifica, mientras cita a reputados profesionales con los que compartió tareas en otra época de su vida. "La historia la puedes leer y aprender en los libros", confiesa acto seguido el recluso. "Pero los conocimientos que sacamos de una experiencia directa, como ésta, en el campo, es única", recalca con insistencia, mientras fija la vista en los que serán sus compañeros de tajo durante toda la semana.

A sus 25 años, Moisés Pérez, condenado a cuatro años, lleva ya 18 meses en prisión. "Mi compañero de celda participó el año pasado en la excavación y me había hablado muy bien del proyecto", explica. "Soy de aquí al lado, de Vilagarcía de Arousa, y estaba harto de ver castros por todas partes. Pero lo cierto es que nunca supe muy bien qué es lo que eran ni para qué servían. Participar en este programa me está ayudando a comprender mejor las costumbres y modos de vida de nuestros antepasados; me permite conocer de dónde venimos y encima me siento útil", afirma con evidente satisfacción. "Tengo compañeros que ya están libres y que en ocasiones vienen a vernos a las salidas a las que nos llevan. Se acercan a visitarnos y eso es muy bonito", confiesa.

Cuenta el arqueólogo Otero que mientras los reclusos están enfrascados en las labores de excavación, ninguno se refiere a su condición de preso. No hablan de la cárcel. Sólo cuando se acerca la hora de regresar al presidio se dan de bruces con la triste realidad. "Lo peor es cuando nos metemos en el autobús camino de la cárcel", evoca una gijonesa de 28 años - "pon sólo Vanesa, que me gusta más",pide a la periodista-, cuatro de ellos pasados en prisión... La asturiana admite que estos días que toca excavación empieza la jornada mucho más animada, pensando "en lo que le espera fuera". Según explica Vanesa, se apuntó a los cursos de historia que se impartían en la cárcel "sin saber muy bien en qué consistían", pero ahora considera que la decisión fue todo un acierto. "Me gusta la historia", explica "y con todo lo que he aprendido en este tiempo, ya empiezo a entender mejor muchas cosas que antes desconocía".

"Deberíamos contar con muchas más actividades de este estilo", propone José Iglesias, mientras no quita ojo a otra reclusa, su novia, que sigue la conversación a pocos metros, sin soltar la azada. "Nos beneficiamos nosotros, que podemos salir de la cárcel por unas horas, y además hacemos una labor social importante", reflexiona el preso, que cuenta con un aliciente añadido a esta jornada campestre: "Estoy a punto de salir en libertad. Y mi novia también".

"El otro día mis compañeros encontraron un caballito de bronce que parece que es una pieza importante", interviene otro de los internos, Antonio Marcote, afanado en la excavación en el interior del parapeto castreño. Nacido en la ciudad pontevedresa de Vigo, Marcote, que cumple una condena de 10 años, dice que este tipo de actividades le permiten "tener la cabeza ocupada". Además reconoce que siempre que el régimen penitenciario se lo permite, se apunta a actividades de voluntariado.

A Benito le ocurre algo similar. Cuenta que su familia es "bastante conocida", por lo que "por respeto a ellos", mantiene su verdadero nombre en el anonimato. Este recluso, como sus compañeros, también se apuntó en la cárcel de A Lama al curso de arqueología que allí se imparte y que, según precisa, incluye un total de ocho salidas "para visitar petroglifos y castros". Habituado a tratar con los medios de comunicación -"participo en una tertulia radiofónica", apostilla acto seguido-, explica locuaz que las salidas programadas de prisión suponen "una recompensa, siempre y cuando la progresión del preso sea la adecuada y se den las circunstancias para poder salir". Hechas las precisiones, Benito, el relaciones públicas del grupo, no pierde la ocasión para sugerir a quien corresponda que estas experiencias de inserción "deberían hacerse más a menudo".

Viviendas celtas por excelencia

En el pueblo de Cuntis el yacimiento arqueológico celta es motivo de orgullo para sus habitantes. Sin ir más lejos, su recuperación y estado actual se debe en gran parte al empeño de los vecinos. "En el año 2000 todo estaba cubierto de pinos y maleza, había caído en el olvido", explica Otero. Ocho años después, la mano de los arqueólogos y el trabajo desinteresado de vecinos y estudiantes internacionales que acuden cada verano a los campos de trabajo, han hecho el resto. En el centro del pueblo, además, tiene su sede la fundación Terra Termarum, responsable de la pervivencia del castro y centro administrativo del yacimiento, donde se puede obtener información adicional del paraje. También es posible el alquiler de modernas audioguías, en formato MP4, que incluyen imágenes y una explicación en distintos idiomas, así como reproducciones de barro, realizadas a mano, de utensilios (vasijas, cuencos) hallados en el castro.

"Hay que luchar contra la idea preconcebida de que los celtas vivían como salvajes. Era gente muy organizada y desarrollada", explica Otero. "Tampoco es cierto que la casa castreña sea únicamente una vivienda, sino que incluye un espacio para guardar el grano, un patio, un lugar de trabajo, una huerta". Y todo ello, decenas de siglos después, permanece en pie y, al menos para algunos, más acogedor que nunca.


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