Mostrando entradas con la etiqueta egipto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta egipto. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de junio de 2014

Hallan en Luxor una tumba de la dinastía XI del Antiguo Egipto


Hallan en Luxor una tumba de la dinastía XI del Antiguo Egipto

El grupo de arqueólogos españoles que conforma el Proyecto Djehuty, liderado desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha descubierto en Luxor una gran tumba subterránea de la dinastía XI del Antiguo Egipto (hace 4.000 años).
Según explica el CSIC en una nota de prensa, el hallazgo en la colina de Dra Abu el-Naga, ayuda a comprender el momento en el que Tebas (actual Luxor) se convierte en la capital del reino unificado del Alto y Bajo Egipto.
Hallan en Luxor una tumba de la dinastía XI del Antiguo Egipto

 La tumba descubierta es, según los investigadores, parecida a las excavadas en los setenta por Dieter Arnold en El-Tarif. El pasillo, muy bien tallado, tiene dos metros de alto y dos de ancho. Discurre a lo largo de más de 20 metros y gira en un ángulo de 50 grados para descender en rampa durante 20 metros más, hasta llegar a una cámara sepulcral cuadrangular.
«Las dimensiones son considerables, lo que no deja duda de que la tumba perteneció a un miembro de la familia real o a un cortesano de alto rango. El suelo del pasillo y del pasadizo en rampa está cubierto de restos humanos y vasijas de cerámica que data de la dinastía XVII, lo que parece indicar que la tumba fue reutilizada en aquella época», señala en la nota de prensa difundida el investigador del CSIC José Manuel Galán, del Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo.
Durante los últimos años, el proyecto español se ha centrado en la excavación al oeste del patio que conduce a la tumba de Djehuty, un área que estaba hasta el año 2007 ocupada por las casas de un poblado que fue entonces demolido y su población realojada en un pueblo con casa nuevas construidas expresamente. Las excavaciones y los hallazgos de las cuatro últimas campañas se sitúan a metro y medio por debajo de sus antiguas casas.
En la última campaña se han excavado tres pozos funerarios de la dinastía XVII. Uno de ellos, muy cercano a la entrada del patio de Djehuty, desciende seis metros y, al fondo, se abren dos pequeñas cámaras sepulcrales. La cámara norte tiene un agujero en su muro derecho, a través del que se accede a una gran galería subterránea.

Hallazgos previos

En 2009, el proyecto encontró dos enterramientos intactos de la dinastía XI (2000 a.C.), excavando a un metro por debajo del patio de entrada a la tumba de Djehuty. Uno pertenecía a una mujer de mediana edad, que los investigadores apodaron Valentina, adornada con un sencillo collar de fayenza y cuyo ataúd fue depositado sobre la roca del suelo y cubierto con arena.
El otro, dentro de una pequeña oquedad en el terreno, pertenecía a un personaje llamado Iqer, que se hizo enterrar con sus bastones de mando, sus arcos y flechas. Su ataúd, pintado de rojo y con bandas de inscripciones con los signos jeroglíficos pintados de colores, se encuetra hoy en el Museo de Luxor.
Los nuevos hallazgos confirman que estos dos personajes no estaban solos y que debajo de las tumbas de las dinastías XVII y XVIII se encuentra la necrópolis 500 años más antigua, de hace hace 4.000 años, con algunos enterramientos todavía intactos.

Fuente: ABC

miércoles, 21 de mayo de 2014

Descubren tres sarcófagos de una cantante del coro sagrado del antiguo Egipto




Tres sarcófagos, cada uno dentro del otro, pertenecientes a una cantante del coro sagrado del Tercer periodo intermedio, entre las Dinastías XXII y XXIV (1070-650 a.C.), fueron descubiertos en la necrópolis de Saqqara, anunció hoy el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim.

Fuente: EFE, El Cairo | Emol.com, 17 de mayo de 2014


El hallazgo de los ataúdes de la cantante, que respondía al nombre de Ta Ajt, fue realizado por un misión francesa, en colaboración con el ministerio, durante los trabajos de limpieza y desescombro de la tumba de Maya, supuesta nodriza del rey Tutankamón, en la XVIII Dinastía egipcia (1550 a.C.-1295 a.C.).

Los sarcófagos se encontraban en el cementerio de Bastet, en la necrópolis de Saqqara, antigua Menfis, a las afueras de El Cairo.

Según señaló en un comunicado el egiptólogo Ali al Asfar, jefe del departamento de antigüedades egipcias en el ministerio, los sarcófagos, hechos de madera, fueron diseñados según la forma humana.




Dos de ellos, el del medio y el del interior, están bien conservados y mantienen vivas las pinturas que representan la cara de la difunta.

Todavía no se ha abierto el más pequeño de los tres sarcófagos, pero se cree que en su interior podría hallarse la momia de Ta Ajt.

Dentro del ataúd del medio se descubrieron varios instrumentos funerarios, como dos respaldos de madera para la cabeza y una caja de madera rectangular, con marfil en su interior.

Además, también se halló una colección de utensilios de belleza, como una cuchara con forma de gacela o dos contenedores de "kohl" para delinear los ojos.

Fuente: Terrae Antiquae

martes, 6 de mayo de 2014

Egipto, mucho más que faraones

Excavación española en Qubbet el-Hawa (Asuán)

La corneta suena a las 6 de la mañana. En pocos minutos, el amplio y colorido patio de la casa nubia de Asuán que cada año alquilan los miembros de la expedición arqueológica de la Universidad de Jaén en el sur de Egipto, es un hervidero de gente. Tras un rápido desayuno se guarda el material en grandes arcones y, antes de las siete, partimos hacia el yacimiento de Qubbet el-Hawa (en árabe, cúpula del viento)

Está cerca de la casa, a unos diez minutos a pie, así que subimos andando, rodeados de desierto, con la Luna todavía en el horizonte y el río Nilo a nuestros pies. Es el primer día de la campaña de 2014, la sexta que el equipo andaluz liderado por Alejandro Jiménez Serrano y Juan Luis Martínez de Dios excava en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, el lugar elegido por los gobernadores del sur de Egipto para pasar la eternidad.
Juan Luis Martínez de Dios (I) y Alejandro Jiménez, en la tumba QH33
Juan Luis Martínez de Dios (I) y Alejandro Jiménez, en la tumba QH33
El complejo funerario alberga casi un centenar de tumbas talladas en la roca de la colina, la mayoría pertenecientes a nobles del Reino Antiguo y el Reino Medio (2600-1750 a. C.) aunque también las hay posteriores. Muchas fueron reutilizadas en otras épocas. La necrópolis está situada a unos 130 metros de altura, enfrente de la moderna ciudad de Asuán, a la que se accede cruzando el Nilo en un breve trayecto en barco.
Los trabajos del equipo español se centran sobre todo en la tumba QH33 y en los numerosos enterramientos que allí han descubierto de finales de la Dinastía XII. "Cuando llegamos en 2008, a la entrada había cinco metros de arena que hubo que retirar", recuerda el arquitecto Juan Luis Martínez de Dios. Lo normal es comenzar la campaña a finales de enero, aunque este año han empezado más tarde de lo habitual, a finales de febrero, debido al nacimiento del segundo de hijo de Alejandro Jiménez, que ya se perdió el primer parto por estar precisamente en Egipto.

La restauradora Teresa López-Obregón y la egiptóloga Yolanda de la...
La restauradora Teresa López-Obregón y la egiptóloga Yolanda de la Torre analizan una vasija.
Cada campaña dura unas seis semanas durante las cuales se contrata a obreros egipcios para la parte más dura de la excavación, que es supervisada por un inspector que las autoridades asignan a cada equipo para comprobar que el plan se desarrolla según lo previsto y vigilar que no se roben piezas. Tal ha sido la cantidad de material arqueológico encontrado que han tardado cinco temporadas en acceder a la cámara funeraria intacta que descubrieron en 2008 y que este año va a ser restaurada.
También excavan varios pozos, uno de ellos de más de diez metros de profundidad, y van cribando cuidadosamente todo el material que va saliendo en los capazos buscando pequeñas piezas. Una tarea para la que hace falta paciencia y que, según confiesa la arqueóloga Yolanda de la Torre, es la parte más aburrida.
Las restauradoras Catalina Calero y Teresa López-Obregón no dan abasto para reparar los ataúdes hallados y las piezas que van sacando del yacimiento. Algunas están muy deterioradas por la acción de las termitas y los ratones.

Ángel Rubio, en uno de los pozos del yacimiento.
Ángel Rubio, en uno de los pozos del yacimiento.
La tumba 33 fue construida en el 1800 a. C, probablemente, por el hermano de Ameny-Seneb, un gobernador del sur de Egipto, para albergar un mausoleo familiar: "Originalmente pudo haber enterradas diez personas. Después fue saqueada y reutilizada. El gran periodo de ocupación, durante el cual enterraron a personas de todos los estratos sociales, fue entre el 850 a.C y el 550 a.C", relata Jiménez.

Enclave comercial y fronterizo

Vista de la necrópolis de Qubbet el-Hawa, en Asuán.
Vista de la necrópolis de Qubbet el-Hawa, en Asuán.
Aquí no hay grandes tesoros como los que se han hallado en las tumbas de los faraones, pero el estudio de estos enterramientos y su entorno tiene una gran importancia para comprender la sociedad egipcia. Fue un enclave muy importante durante el Antiguo Egipto desde el punto de vista estratégico y comercial: "Era la frontera con la vecina Nubia (actual Sudán), pues era la última ciudad de Egipto. Era un lugar muy importante para el comercio con África y las poblaciones del desierto, pues por aquí entraba el incienso, la mirra, el oro, el marfil, maderas nobles como la caoba, plumas de avestruz, pieles de leopardo, aceites, perfumes. Y también personas", repasa el historiador.
De la mezcla de etnias que convivieron en esta zona dan testimonio las inscripciones, como la que decora la tumba del gobernador Herjuf (2200 a. C.) y en la que se relatan los tres viajes que hizo al centro de África, en uno de los cuales trajo a un pigmeo (es la primera mención a este grupo étnico). Pero la mejor prueba de esta diversidad son los cientos de cuerpos encontrados en esta tumba, de cuyo análisis se encargan Miguel Botella, Inmaculada Alemán y Ángel Rubio.

La investigación forense

"En este yacimiento hemos sacado ya más de 200 sujetos de distintas épocas, tanto viejos de 80 años como muchos niños. Hemos encontrado grupos étnicos muy curiosos. En Luxor los restos humanos son más homogéneos", relata Miguel Botella, que lleva 43 años trabajando como antropólogo físico forense. Para este doctor de la Universidad de Granada, que también estudió Arqueología y Medicina, se trata de su quinta campaña en Asuán, una cita a la que cada año hace un hueco entre los viajes que con frecuencia hace a países de América Latina para ayudar a las fuerzas de seguridad a esclarecer matanzas. Su trabajo en Egipto, en realidad, no es muy distinto al que hace con la policía.

Cristina Lechuga y Raúl Fernández fotografían los objetos hallados.
Cristina Lechuga y Raúl Fernández fotografían los objetos hallados.
"Aquí estudiamos las causas de la muerte y las patologías que sufrían. Hemos visto una gran cantidad de enfermedades infecciosas, sobre todo de niños. El Nilo era una maravilla y permitía que la población sobreviviera, pero al mismo tiempo tenía una contaminación tremenda y causaba muchas infecciones", relata. "En los adultos hay pocas fracturas y traumatismos, y muchas enfermedades degenerativas, por trabajos duros o procesos infecciosos y malnutrición. Su dieta era poco variada. También sufrían malaria", enumera mientras muestra el hueso de la cadera de un sujeto "en el que se ve perfectamente el proceso infeccioso". "Era un hombre y debía tener unos 20 o 21 años. Probablemente murió de una anemia producida por parásitos o por el agua, que fue minando su salud", diagnostica.

Máscara de cartonaje del gobernador Heqaib III (1800 a.C)
Máscara de cartonaje del gobernador Heqaib III (1800 a.C)
La vida que uno lleva deja huellas en los huesos y en esta zona había canteras de las que se extraía el granito rosa o la sienita para construir los templos egipcios y que hicieron mella en muchos ciudadanos que trabajaban en ellas.
Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material.
Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material.
De vez en cuando encuentran sorpresas, como una preciosa daga de marfil, madera, plata y bronce colocada entre las vendas de una de las momias. Las autoridades egipcias son muy estrictas y está prohibido tomar cualquier muestra o sacar los restos del yacimiento, así que los estudios forenses que pueden hacer son limitados aunque a veces se pueden hacer radiografías. ¿Qué haría Botella con estas momias en el laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada que dirige?: "Uf, haría maravillas, identificaciones en 3D. Podríamos reconstruir con un escáner la cara del individuo con unos parámetros bastante precisos", afirma.

La semana pasada, la apertura de una réplica de la tumba de Tutankamón para preservar la original y el anuncio del descubrimiento por parte de un equipo suizo de medio centenar de momias en el Valle de los Reyes ha vuelto a poner de manifiesto lo mucho que queda por descubrir y conservar en Egipto. Es algo que resulta evidente cuando se pasan unos días en una excavación y se comprueba la enorme cantidad de material que extraen. Que se lo digan a Sonia Romón, encargada de catalogar y guardar en otra tumba habilitada como almacén los materiales excavados en Qubbet el-Hawa.
Los arqueólogos calculan que apenas ha salido a la luz entre el 20% y el 30% de los restos del Antiguo Egipto. Pero para los especialistas extranjeros también es prioritario restaurar y conservar el patrimonio ya conocido para prevenir su deterioro.

Por ejemplo, la arquitecta de la Universidad de Granada Mari Paz Sáez Pérez, ha colocado testigos (una especie de rectángulos de yeso) en las tumbas excavadas en la roca en Asuán para vigilar año tras año su estado de conservación y planear estrategias para preservarlas. Además, investiga el urbanismo de la necrópolis estudiando la disposición de las tumbas.

De la Alhambra de Granada al sur de Egipto

Las químicas María José Áyora y Ana Domínguez, por su parte, se han traído de la Universidad de Jaén un espectrómetro Raman portátil con el que se disponen a investigar los pigmentos usados por los egipcios para ejecutar sus bellas pinturas. Se trata de una especie de láser que permite hacer análisis químicos no invasivos, es decir, no hay necesidad de tomar muestras ni de tocar la superficie. "Este equipo lo usamos en la Alhambra de Granada en un estudio para identificar los pigmentos y materiales de la Sala de los Reyes", relata Áyora. Su principal enemigo son las termitas, que producen compuestos orgánicos que pueden ocultar la señal que recibe el láser y complicar la identificación de los materiales.

Oliva Rodríguez, especialista en maderas, analiza muestras con su...
Oliva Rodríguez, especialista en maderas, analiza muestras con su microscopio petrográfico.
En otra tumba ha instalado su microscopio petrográfico Oliva Rodríguez, especialista en maderas. Con este instrumento investigará qué árboles usaban para fabricar sus ataúdes y estatuillas. La antracología, como se denomina su rama, permite también reconstruir el clima y la biodiversidad que había en el Antiguo Egipto, determinando así si había especies diferentes a las actuales. Al lado, los fotógrafos Cristina Lechuga y Raúl Fernández han colocado su improvisado estudio, desde el que fotografían los objetos que van saliendo sin cesar de los pozos.
A mediodía el calor aprieta. Aunque el termómetro marca 32º, con la humedad la sensación de calor es de unos 40ºC. Junto a la tumba de Sarenput II, famosa por sus pinturas, el egiptólogo José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez, licenciada en Bellas Artes, se refugian del calor bajo una jaima mientras, respectivamente, van examinando y dibujando las piezas de cerámica.
Por la tarde el trabajo continúa en la casa, en una habitación habilitada como oficina. A última hora todos se reúnen para poner en común los avances que ha hecho cada uno, discutir los hallazgos y preparar la jornada siguiente. Participar en una campaña arqueológica en Egipto es un privilegio para ellos, aunque no reciben remuneración por su trabajo. El proyecto de Qubbet el-Hawa cuenta en 2014 con 30.000 euros de presupuesto, que aporta la Universidad de Jaén y la Asociación Española de Egiptología (AEDE). La situación de algunos egiptólogos no es mejor el resto del año pues, o bien están en paro, o tienen trabajos sin relación con la ciencia. En anteriores campañas, incluso han tenido que pagar de su bolsillo los billetes de avión.
José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez examinan y dibujan...
José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez examinan y dibujan objetos de la excavación.
Para Miguel Botella su hallazgo más importante durante sus campañas en el país del Nilo es haber demostrado que "el mito de que la civilización egipcia era rica y opulenta y vivía bien en todos los estratos sociales no es cierto. Excepto aquellos que gobernaban, la gente en general vivía en el límite de la supervivencia y muchos morían", asegura. "Si añadimos el exceso y la dureza de trabajo, tenemos estos monumentos maravillosos pero a costa del malestar de la gente".


Fuente: El Mundo

lunes, 28 de abril de 2014

Un equipo de arqueólogos suizos descubre 50 momias en Egipto

Restos encontrados en el Valle de los Reyes de Luxor

Restos de cerca de 50 momias, incluidos recién nacidos, pertenecientes a la décimo octava dinastía faraónica, han sido encontrados en una gran tumba en el Valle de los Reyes en Luxor, Egipto, según ha afirmado el Ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. 

Los ataúdes de madera y las máscaras de la muerte, han sido encontradas al lado de las momias, que probablemente daten del Imperio del Nuevo Egipto. En concreto, Ibrahim expuso que datan de la XVIII, XIX y XX dinastía entre 1567 y 1085 a.C.

De acuerdo con los estudios iniciales del hallazgo, los príncipes y las princesas estaban entre los cuerpos encontrados en la tumba, que había sido asaltado en épocas anteriores. El descubrimiento ha sido llevado a cabo por un equipo suizo de la Universidad de Basilea, que trabajaba con el gobierno egipcio. 

Las antigüedades son fundamentales para el turismo egipcio pero, asolado por la inseguridad y el caos político desde la Primavera Árabe, el país ha fracasado en la garantía de la seguridad y de acabar con los robos en los museos, mezquitas, tiendas y excavaciones ilegales. 

Fuente: El Mundo

sábado, 15 de febrero de 2014

Arqueólogos españoles descubren una momia de hace 3.600 años


Sarcófago de la momia de 3.600 años descubierta por un equipo de arqueólogos españoles

Un equipo de arqueólogos españoles ha descubierto un raro ataúd de madera que fue elaborado durante el reinado de la dinastía 17 de faraones del Antiguo Egipto, hace aproximadamente unos 3.600 años. El hallazgo se produjo durante unos trabajos de excavación en la orilla oeste de Luxor, en la necrópolis de Dra Abul Naga, cerca de la tumba de Djehuty , el encargado de velar por el tesoro de la célebre reina Hatshepsut.

Según José Galán, director del equipo de arqueólogos cuya expedición financia Unión Fenosa, el descubrimiento es importante tanto por su valor histórico como artístico. "El ataúd es de un periodo muy antiguo, del que se han encontrado pocas piezas de este tipo. En aquella época, había dos reinos, Egipto no estaba aún unificado. El hallazgo nos aportará más información sobre aquella época", apunta a Galán, que es profesor del CSIC.

El ataúd está decorado con representaciones de plumas de aves de diversas formas y tamaños pintadas en su tapa. De ahí que haya sido apodado el “Sarcófago de las plumas”, según informó en una rueda de prensa el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. La pieza cuenta también con varios grabados con los títulos de los fallecidos, que los arqueólogos aún no han sido capaces de identificar.

"El estilo artístico del ataúd es muy raro. Se elaboraron durante un corto periodo de tiempo, por lo que calculo que hay solo una docena en el mundo", apunta Galán, que explica que aún no han abierto el ataúd. Sin embargo, a través de una rendija han podido ver la momia que hay en su interior se encuentra en muy buen estado. Además, es probable dentro haya también objetos de cerámica.

El estudio de la pieza sugiere que el monumento funerario pertenece a un alto funcionario, cuya momia fue encerrada en el interior, dijo el ministro Ibrahim . De dos metros de largo y 42 cm de altura, el sarcófago se encuentra en muy buen estado. En su excavación, el equipo de arqueólogos encontró otros dos pozos vacios, cuyos ataúdes se cree que fueron robados en la antigüedad.

La misión española comenzó los trabajos de excavación en la tumba de Djehuty hace 13 años, y desde entonces se han encontrado muchos objetos elaborados durante diversas dinastías del Imperio Nuevo. Por ejemplo, el año pasado, el equipo descubrió un sarcófago de un niño datado también de la dinastía 17, que estaba acompañado de una serie de vasijas de barro y figuras envueltos en lino.

Fuente: El País

viernes, 17 de febrero de 2012

Los dos colosos de Memnon ya son tres


Trabajos de levantamiento del tercer coloso en el recinto del templo funerario de Amenofis III en Luxor.

A los dos colosos de Memnon, uno de los iconos más emblemáticos y eternos del Egipto faraónico, que reciben al viajero a la entrada de la necrópolis de Luxor, en la orilla oeste del Nilo, les ha salido un hermano. Un tercer coloso se yergue desde esta semana cien metros por detrás de las dos famosas estatuas, consideradas epítome de las maravillas y misterios egipcios y admiradas ya por los primeros turistas griegos y romanos. Esta tercera estatua, también de cuarcita, formaba parte asimismo de la decoración monumental original del arrasado templo funerario de Amenofis III y cayó derrumbada, con su pareja (los colosos del edificio iban de dos en dos), durante un terremoto alrededor del 1.200 antes de Cristo.

La enorme escultura, el coloso norte de la segunda pareja, originalmente de 15 metros de altura, un poco más pequeña que sus dos famosos hermanos, de 18 metros y que también representa a Amenofis III (lo de Memnon es una atribución griega), quedó fragmentada en el suelo y con el tiempo fue semienterrada por agua y barro al subir el nivel freático. Se la redescubrió en 2002 y se la arrastró hasta terreno sólido donde se procedió a restaurarla mientras se consolidaba con cemento su pedestal. Después, se la ha llevado otra vez a su emplazamiento y se ha procedido a la delicadísima operación de volver a levantar semejante monstruo de piedra, proceso que culminó el lunes.

La recuperación del nuevo coloso la dirige desde 2004 un español, Miguel Ángel López Marcos (Soria, 1963), especialista en conservación de la piedra. En la actualidad se están añadiendo otros fragmentos a la estatua, como el pie derecho del rey y bloques de la base, de cara a la inauguración oficial de la misma, el 1 de marzo (al acto le seguirá un congreso científico en el que se explicará el proceso de recuperación).

“Lo más difícil ha sido levantarla”, explica telefónicamente desde Lúxor López Marcos. “Pesa 250 toneladas y estaba rota por cuarenta sitios”. Quedarán aún por recolocar pierna, pecho y cabeza, de entre 14 y 23 toneladas. En esta sensacional operación, que es como leer el poema de Shelley Ozymandias al revés —aquí el faraón resucita del olvido y restablece su abatido orgullo—, se incluye para el verano de 2013 recuperar también la pareja de esta estatua, el coloso sur, hallado en 2003 y que está siendo tratado por el equipo de conservación que trabaja en el monumento.

¿Tendrían voz estos colosos como es fama la tenía el coloso norte de la famosa pareja? Fue precisamente por esa voz, una especie de quejido, por lo que en la antigüedad los griegos identificaron las esculturas con Memnon, hijo de la Aurora y resucitado (tras morir en Troya) cuando los dedos de la diosa del alba lo acariciaban, a lo que él contestaba con un lamento. “El supuesto canto era en realidad un chirrido producido por una grieta en la cuarcita causada por el terremoto que tumbó a sus hermanos”, recuerda López. “La piedra sonaba al dilatarse por las diferencias tremendas de temperadtura que hay aquí del día a la noche, especialmente en verano, que pueden ser de cuarenta grados. Ese sonido, como un plañido, hizo que los primeros viajeros griegos lo asociaran a su mito del hijo de la Aurora. La grieta siguió ensanchándose y al final ya no chirriaba porque no había roce. En resumen, que no, que no creo que ningún otro coloso vaya a cantar”.

El templo funerario de Amenofis III, en la zona de la necrópolis tebana conocida como Kom el-Hetan fue el más grande de los construidos en la margen izquierda del Nilo y se especula con que su proximidad al río provocara que las crecidas inundaran ritualmente los patios y salas exteriores dejando solo la zona interior más sagrada por encima del nivel del agua. Apenas queda nada del edificio, que se alzaba tras los dos famosos colosos, situados a ambos lados del primer pilono de entrada al templo. El segundo pilono contaba con otra pareja y el tercero, que daba ya paso a la avenida procesional de entrada al patio solar, con otra más. Esta tercera pareja de colosos, en este caso de alabastro y más pequeños aún que la segunda (medían 11 metros), también ha sido encontrada y se proyecta igualmente volver a alzarlos.

Cuando los seis colosos originales vuelvan a erguirse, la fisonomía del lugar cambiará todavía más espectacularmente. “La existencia de seis colosos se sospechaba porque la iconografía en los templos egipcios es muy similar”, señala López Marcos.

El coloso norte de la segunda pareja, el que nos ocupa, cuenta como los dos famosos con las esculturas más pequeñas a sus pies de la madre del rey y de su esposa favorita, la gran reina Tiye. Las labores de restaurarlo y alzarlo de nuevo forman parte del Proyecto de Conservación de los Colosos de Memnon y el templo de Amenofis III, en el que trabaja un equipo egipcio-europeo desde 1998 y que dirige la armenia Hourig Sourouzian, con Rainer Stadelmann como co-director.

¿Le va a hacer sombra el nuevo coloso —y los que vengan— a los de Memnon, acostumbrados a llevarse la gloria solitos? “No creo”, responde López Marcos, “pero ahora es el tercer coloso de Memnón y eso hace que haya que replantear todas las guías y libros de historia”.



Fuente: el país

domingo, 11 de septiembre de 2011

El Proyecto Djehuty acerca a Guadarrama los misterios del antiguo de Egipto

[Img #2301]

El proyecto Djehuty llegará a Guadarrama el próximo viernes 16 de septiembre, de la mano de su máximo representante, el investigador José Manuel Galán.

El proyecto ha estado centrado en la excavación, restauración e investigación de las tumbas de Djehuty y de Hery, 11 y 12 en Dra Abu el-Naga. Una de las necrópolis de la orilla oeste de la antigua Tebas, en la región de Luxor. Un interesante trabajo con importantes resultados para el conocimiento del antiguo Egipto que podrá conocerse en este seminario recomendado no sólo para especialistas egiptólogos del mundo, sino para todos aquellos interesados en la egiptología y los que sientan alguna curiosidad por saber más sobre la civilización del antiguo Egipto.

Los que deseen participar en esta nueva actividad, propuesta por el Aula de Humanidades de Guadarrama, tienen hasta el viernes 9 de septiembre para reservar su plaza en las oficinas de la Casa de Cultura "Alfonso X el Sabio", en horario de 10:00 a 13:00 horas. Las plazas están limitadas y la matrícula es de tan sólo 20 euros.

El seminario comenzará a las 16:00 horas del viernes con la exposición de las investigaciones en la capilla‐tumba del escriba Djehuty en Dra Abu el‐Naga y la capilla‐tumba de Hery y continuará el sábado desde las 10:00 horas, con una conferencia en la que se hablará de pozos funerarios y ajuares y enterramientos y hallazgos en el patio de Djehuty.

El objetivo principal será compartir con los vecinos y visitantes de la localidad las investigaciones de uno de los proyectos más destacados de cuantos se han llevado a cabo en Egipto. El Proyecto Djehuty, que dirige Jose Manuel Galán. Una de las propuestas de investigación que cuenta con mayor proyección científica gracias a sus hallazgos. El proyecto ha desvelado como era la vida cotidiana de los grandes cortesanos egipcios. Djehuty fue uno de ellos, un alto funcionario de la reina Haptsepsut (1479 a.C. a 1457 a.C.). Por lo tanto, la realización de este seminario permitirá a los asistentes ahondar más en el conocimiento de la vida de un alto funcionario en una etapa fundamental del antiguo Egipto.



Fuente: Guadarrama

jueves, 16 de septiembre de 2010

Recuperan ocho fragmentos de piedra calcárea saqueados de una necrópolis egipcia

15/09/2010 |

Barcelona. (EUROPA PRESS). - La Unidad Central de Patrimonio Histórico de los Mossos d'Esquadra ha recuperado en Barcelona ocho fragmentos de piedra calcárea, con inscripciones, que procedían de una necrópolis de Egipto saqueada a finales de la década de los 90.

Según ha informado este miércoles la policía catalana, las piezas han podido ser recuperadas después de que un miembro del Institut d'Estudis del Pròxim Orient Antic observase en un anticuario especializado de Barcelona dos fragmentos de piedra calcárea que le llamaron la atención.

Estas piezas arqueológicas presentaban unas inscripciones que hicieron sospechar al experto que procedían de la necrópolis de Saqqara, situada cerca de la ciudad de Menfis, al sur de El Cairo, y que fue saqueada en 1999.

El origen del material localizado fue corroborado por la Unidad Central de Robos y Patrimonio Histórico, que hasta el momento ha podido recuperar hasta ocho de estos fragmentos.

El material recuperado data del siglo III a.C. Las piezas, que eran vendidas a precios que oscilaban entre los 2.000 y los 10.000 euros, fueron adquiridas por el anticuario catalán en un comercio especializado en arqueología egipcia del Reino Unido, desconociendo la procedencia ilícita del material.

Los Mossos continúan las gestiones con la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Generalitat, así como con los ministerios de Cultura y Asuntos Exteriores, para hacer entrega de las piezas al Gobierno egipcio.

La policía catalana no descarta que en las próximas semanas se pueda recuperar más material expoliado de la misma necrópolis.

Fuente: La Vanguardia

lunes, 17 de mayo de 2010

Hallan un coloso de granito del dios Tot en Luxor

Un grupo de arqueólogos egipcios ha descubierto un coloso de granito rojo que representa al dios egipcio de la sabiduría Tot, en el templo funerario del rey Amenhotep III, en Luxor, informó ayer el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni.

El hallazgo se produjo durante una excavación en la zona noroeste del templo del faraón Amenhotep III, situado en la orilla oeste de Luxor, 700 kilómetros al sur de El Cairo. La estatua de la deidad de la sabiduría, la escritura y la música, representada por un cuerpo humano con cabeza de ave ibis, mide 3,5 metros de altura y tiene una anchura de 140 centímetros.

Se desconoce la fecha en que fue esculpida, un dato que los arqueólogos esperan desvelar al término de las excavaciones. Uno de los responsables de la excavación, Afifi Rohayem, explicó que el lugar podría albergar una avenida flanqueada por estatuas del dios Tot que indicaba la ruta original que conducía al templo.

Fuente: El periódico de Aragón

viernes, 19 de febrero de 2010

Nefertiti no era la madre del rey

Los ojos de la arqueología mundial estuvieron ayer por la mañana fijos en el Museo de El Cairo sobre tres cadáveres momificados. Allí, ante más de un centenar de periodistas y tres vitrinas cubiertas con lienzos, el doctor Zahi Hawass, secretario del Consejo Superior de Antigüedades egipcio , presentó los resultados del análisis de ADN del chico de oro, el faraón de la XVIII Dinastía Tutankamón.


Zahi Hawass, con las momias, parientes de Tutankamón

Zahi Hawass, ayer en el Museo Egipcio de El Cairo
con las momias de los parientes de Tutankamón.- AP

Momias

La momia de la madre de Tut y,
detrás, la de su abuela Tiye.- AP

Hawass: "Las enfermedades le dan un nuevo halo de misterio"

Poco quedaba por desvelar después de que el día anterior apareciera en el Journal of the American Medical Association (JAMA) un detallado artículo firmado por 17 científicos con el propio Hawass a la cabeza, pero son muchos los misterios que rodean al joven faraón y su muerte (falleció a los 19 años), y alguno fue desvelado mientras las cámaras de medio mundo enfocaban al egiptólogo del sombrero de Indiana Jones. Con grandes alharacas y tras amenazar con marcharse si no lograba el silencio que el momento requería, Hawass anunció que se había identificado a los padres de Tutankamón (lo que se había sabido el día previo), y que basándose en esos análisis su padre sería el célebre Akenatón.

Alguien quitó el lienzo que cubría la vitrina en la que reposa la momia KV55, ahora identificada como Akenatón (se ha sabido que murió entre los 45 y los 55 años por lo que, según Hawass, no hay duda de que sea él), mientras el jefe de los arqueólogos desgranaba las grandezas del faraón que proclamó por primera vez un dios único. Acto seguido, mientras la tela que ocultaba la momia KV35YL caía, Hawass aseveró que "sin ningún género de dudas la madre del rey Tutankamón no fue Nefertiti", la esposa del faraón de Amarna, sino "una de las hermanas del rey".

La historia tiene tintes de culebrón y para entenderla hay que viajar al Valle de los Reyes. Allí, en la tumba KV35, el francés Victor Loret encontró en 1889 las momias de una mujer mayor con pelo (KV35EL), que Hawass señaló como la de la reina Tiye (también de cuerpo presente en la segunda vitrina), y otra, la KV35YL, perteneciente a una mujer más joven y que fue identificada en su día por la británica Joann Fletcher como la de Nefertiti. Con los análisis de ADN en la mano, Hawass puso las ramas del árbol genealógico de Tutankamón en su lugar: "Hemos confirmado que la anciana con cabello fue la esposa de Amenofis III, madre de Akenatón y la abuela de Tutankamón. Mientras que la momia de la mujer joven que pensábamos que era Nefertiti es la madre de Tut, pero es también hija de Amenofis III y la reina Tiye, por tanto es su hermana y no puede ser Nefertiti".

Esta consanguinidad pudo ser causa de las muchas dolencias que aquejaron a Tutankamón. Hawass negó con rotundidad que su muerte fuera un asesinato y la atribuyó a los "múltiples problemas de salud" del joven rey.

"Vamos a escribir una nueva historia sobre la familia real", confirmó Hawass. "Podemos decir que se está iniciando una nueva etapa en la egiptología. Este equipo egipcio que estudia las momias reales está rubricando una nueva página en la historia del Antiguo Egipto", concluyó.

Empezando por el faraón Tutankamón y sus achaques. Un rey que desde ayer deja una imagen maltrecha: la de un hombre cojo, con deformidades en los pies, una rara afección ósea, la enfermedad de Köhler que le provocó necrosis en los huesos, y malaria, para más inri. Aunque, según Hawass, "estas enfermedades ponen sobre él un nuevo halo de misterio". Para el arqueólogo, "Tutankamón es todavía el chico de oro y por esa debilidad la gente le querrá más". Todas las pruebas arqueológicas, recalcó, "demuestran que usaba muletas o bastones (se encontraron 130 en su tumba), que no podía levantarse para disparar con el arco... y gracias al ADN sabemos que tenía malaria y los huesos muy débiles, pero su magia no va a decrecer por ello".



Zahi Hawass presenta a la familia de Tutankamón

VIDEO - NURIA TESÓN / MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ - 18-02-2010

miércoles, 6 de enero de 2010

Egipto acogerá una conferencia internacional sobre "arqueología robada"

El Cairo, 6 ene (EFE).- Egipto celebrará el próximo mes de abril una conferencia internacional en la que participarán una treintena de países para discutir las medidas y los mecanismos necesarios para la recuperación de piezas arqueológicas robadas.

Según un comunicado del Consejo Supremo de Antigüedades egipcio (CSA), en dicha reunión, que durará tres días, participarán directores de museos y organismos arqueológicos y de preservación de las tradiciones de 30 países, entre ellos Bolivia, Chile, Colombia, Cuba, España, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Perú, India, Afganistán, Irak, Italia, Yemen, China y Nepal.

La nota, que no precisa las fechas, asegura que Egipto envió ayer las invitaciones oficiales y que varios estados han mostrado su deseo de aprender de la experiencia egipcia en la recuperación de piezas arqueológicas.

El secretario general del CSA, Zahi Hawas, aseguró que el objetivo del congreso será "realizar consultas para adoptar una acción colectiva a nivel internacional para apoyar los esfuerzos destinados a recuperar las antigüedades saqueadas de los países con civilizaciones antiguas y que se exponen en algunos museos y casas de subastas".

Asimismo, durante las reuniones se revisarán los derechos de los países de recuperar sus piezas arqueológicas y preservar sus bienes culturales y sitios arqueológicos, de acuerdo con la legislación internacional, según Hawas.

Hawas agregó que también se espera que durante los tres días de conferencias se confeccione una lista con las piezas arqueológicas reclamadas por cada país y que se encuentran desperdigadas por distintos museos del mundo.

Egipto ha desplegado en los últimos años una política activa para la recuperación de piezas arqueológicas expoliadas de sus yacimientos y que en muchas ocasiones han sido localizadas expuestas en museos y casas de subastas.

martes, 23 de diciembre de 2008

Descubren dos tumbas faraónicas de 4.300 años

photo
Dos tumbas faraónicas de 4.300 años descubiertas en Saqqara
demuestran que la antigua necrópolis del sur del Cairo
es aún más grande de lo que se pensaba,
anunció el principal arqueólogo de Egipto el lunes.
Nasser Nasser AP

Un arqueólogo egipcio y un trabajador excavan en el lugar donde se descubrieron dos nuevas tumbas, a unos 19 kilómetros al sur de El Cairo, en Egipto, el lunes 22 de diciembre del 2008.

Las tumbas de roca fueron construidas para altos funcionarios: una para el responsable de las canteras que servían para construir las pirámides y otra para la mujer que se encargaba del entretenimiento de los faraones.

"El descubrimiento de ambas tumbas representa el inicio de un gran cementerio", explicó Zahi Hawass mientras mostraba las excavaciones a los periodistas el lunes.

Las tumbas indican que existe una, aún más vasta, necrópolis de Saqqara a unos 19 kilómetros (12 millas) al sur del Cairo, explicó.

Hasta ahora las excavaciones se han enfocado sólo en un lado de las dos cercanas pirámides del rey Djoser y de Unas, el último rey de la quinta dinastía. La zona donde se encontraron ambas tumbas, al suroeste, casi no ha sido explorada.

"Esto significa que el cementerio de la realeza es mayor de lo que pensábamos", indicó Saleh Suleiman, el arqueólogo responsable de la excavación.

Hawass señaló que continuarán los trabajos y que descubrimientos futuros aportarán más información sobre la quinta y sexta dinastía del Antiguo Reino, que mantuvo el poder hace más de 4.000 años.

Una de las tumbas mide un metro (aproximadamente una yarda) de ancho y 2,5 metros (2,7 yardas) de largo con una descripción en la entrada sobre el hombre para la cual fue construida, llamado Yaamat. La segunda tumba es dos veces más grande e incluye inscripciones y la imagen de una mujer sentada.

El doctor Aidan Dodson, un investigador del Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Bristol, en Inglaterra, opinó que aunque las tumbas no son especialmente significativas, el hecho de que la necrópolis pueda ser más grande sí lo es.

"Muestra que las zonas en blanco de los mapas de Saqqara no están en blanco. Simplemente los arqueólogos no las han excavado" señaló Dodson, que no está involucrado en la excavación de las tumbas.

La zona de Saqqara ha sido explorada durante 150 años, sacando a la luz una enorme necrópolis de pirámides, tumbas y complejos funerarios pertenecientes, en su mayoría, al Antiguo Reino, pero incluyendo elementos de la época romana.

A pesar de años de excavación, los descubrimientos nuevos se anuncian constantemente. En noviembre Hawass anunció la existencia de una nueva pirámide en Saqqara, la número 118 en Egipto y la número 12 en Saqqara.

Fuente: Chron

lunes, 27 de octubre de 2008

Descubren una cabeza de granito perteneciente a una estatua de Ramsés II

La pieza fue hallada en un yacimiento en Tell Basta, en la provincia septentrional de Sharquiya, y estaba enterrada a 1,5 metros de profundidad, explicó el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni.

Hosni también señaló que arqueólogos egipcios encontraron la cabeza cuando efectuaban excavaciones en la zona.

"Los estudios iniciales demuestran que la cabeza de la estatua pertenece al rey Ramsés II, tiene rasgos definidos, y la nariz y la barbilla están rotas", señaló Hosni.

Por su parte, el secretario general del CSA, Zahi Hawas, indicóque "las excavaciones en ese yacimiento pueden llevar al descubrimiento de un templo de Ramsés, con los restos de la estatua, que se cree que puede medir 4,5 metros de alto".

Tell Basta es uno de los sitios arqueológicos más importantes de la región del Delta del Nilo, un gran montículo de escombros que indica el emplazamiento de la antigua Bubastis.

Según cuenta el historiador griego Herodoto, Bubastis, que fue la capital egipcia durante la XXII dinastía, estaba considerada como la ciudad egipcia más culta, y en ella se veneraba a la diosa Bastet, representada con una mujer con la cabeza de gato.

En tiempos de Herodoto, la gran fiesta religiosa de Bubastis era la más importante de las que se celebraban anualmente, y de todas partes acudían peregrinos.

EFE (tiempo)

domingo, 26 de octubre de 2008

Revelador descubrimiento de antiguo asentamiento egipcio

Un asentamiento de adobe muy bien conservado, descubierto en el sur de Egipto, ofrece una rara visión sobre la vida cotidiana de Egipto hace unos 3.000 años, anunciaron arqueólogos en fecha reciente.

El sitio de Tell Edfu incluye un centro público, que era usado para recolectar impuestos, realizar negocios, registrar cuentas y escribir documentos. El descubrimiento traza la imagen de un sistema relativamente avanzado de una sociedad donde el comercio desempeñó una parte muy substancial de la vida cotidiana, según la universidad de Chicago y el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto.

Hasta ahora, la información sobre la vida común en Egipto provenía en su mayor parte de papiros y otros documentos. Parte de la causa es que los arqueólogos se habían concentrado en monumentos y artefactos de oro asociados con la realeza.

"Los asentamientos de poblaciones no han sido muy explorados. Los arqueólogos no están muy interesados en ellos", dijo Nadine Moeller, líder de la misión, y profesora adjunta de arqueología egipcia en el Instituto de Estudios Orientales de la universidad de Chicago. "Esas poblaciones fueron construidas con adobe. Por lo tanto, no son tan glamorosas como la arquitectura de piedra".

DESCUBRIMIENTO INESPERADO

El asentamiento fue descubierto hace varios años cerca del templo de Edfu, uno de los grandes y mejor conservados templos del antiguo Egipto.

El centro de la población contiene un pasillo abierto con ocho silos, que eran usados en parte para recolectar granos como pago de impuestos de los campesinos. Los silos tienen entre 5,5 y 6,5 metros de diámetro, y son los más grandes hallados en un centro de población egipcio, dicen los arqueólogos.

Encima de los silos hay contenedores rectangulares con ceniza para protegerlos de las pestes. Los silos son de las 17ma. dinastía, que se prolongó de los años 1570 al 1540 antes de Cristo. Todo el complejo estaba adscrito a un salón de 16 columnas, parte del antiguo palacio de un gobernador que fue transformado posteriormente en un centro de comercio y de administración, dicen los arqueólogos.

IGNORANDO EVIDENCIAS

Parte de la razón de que tan poco se conozca de los asentamientos básicos del antiguo Egipto es porque hay muy pocos. Muchos fueron destruidos durante miles de años de construcción, o por granjeros que usaron el barro del río Nilo como fertilizante al comienzo del siglo XX.

Los arqueólogos también dicen que el interés por estudiar asentamientos del antiguo Egipto sólo floreció en los últimos 20 ó 30 años.

Vivian Davies es una arqueóloga del Museo Británico que está excavando en un sitio cercano en Edfu.

El asentamiento de Edfu, dice, "corrige el desequilibrio en nuestra imagen del antiguo Egipto, que deriva en buena parte de tumbas y de templos". De acuerdo a Davies, "Necesitamos completar esa imagen con la arqueología en los lugares donde viven los egipcios, a diferencia de los lugares donde oraban o donde enterraban a sus muertos".

UNA POLITICA COMPLEJA

El hallazgo también sirve para dar información sobre las complejas relaciones políticas durante la 17ma. dinastía. En esa época los faraones tenían su residencia en Thebes, al norte de Edfu, donde eran acosados por agresivos vecinos tales como los hiksos, en el norte, y los kushitas nubios en el sur.

"Algo sabemos de esos pueblos, pero se trata de uno de los períodos más oscuros de la historia de Egipto", dijo Moeller.

Las autoridades locales tenían gran poder, debido a la disposición de los faraones de reclutar aliados. Por ejemplo, la reina Sebekemsaf, esposa del faraón Antef Nubkheperre, era la hija del gobernador de Edfu, dijo Moeller. "Eso lo sabemos por brazaletes que encontramos con su nombre y el de su marido".

Los restos del faraón han sido descubiertos en el Valle de los Reyes, cerca de Thebes, pero los registros indican que Sebekemsaf fue enterrada en Edfu. Los arqueólogos dicen que la reina no pertenecía a la nobleza pues fue enterrada en su sitio de residencia. Eso respalda la idea de que los reyes de Thebes establecieron vínculos con gobernadores locales.

Fuente: Día, desde National geographic