martes, 6 de mayo de 2014

Egipto, mucho más que faraones

Excavación española en Qubbet el-Hawa (Asuán)

La corneta suena a las 6 de la mañana. En pocos minutos, el amplio y colorido patio de la casa nubia de Asuán que cada año alquilan los miembros de la expedición arqueológica de la Universidad de Jaén en el sur de Egipto, es un hervidero de gente. Tras un rápido desayuno se guarda el material en grandes arcones y, antes de las siete, partimos hacia el yacimiento de Qubbet el-Hawa (en árabe, cúpula del viento)

Está cerca de la casa, a unos diez minutos a pie, así que subimos andando, rodeados de desierto, con la Luna todavía en el horizonte y el río Nilo a nuestros pies. Es el primer día de la campaña de 2014, la sexta que el equipo andaluz liderado por Alejandro Jiménez Serrano y Juan Luis Martínez de Dios excava en la necrópolis de Qubbet el-Hawa, el lugar elegido por los gobernadores del sur de Egipto para pasar la eternidad.
Juan Luis Martínez de Dios (I) y Alejandro Jiménez, en la tumba QH33
Juan Luis Martínez de Dios (I) y Alejandro Jiménez, en la tumba QH33
El complejo funerario alberga casi un centenar de tumbas talladas en la roca de la colina, la mayoría pertenecientes a nobles del Reino Antiguo y el Reino Medio (2600-1750 a. C.) aunque también las hay posteriores. Muchas fueron reutilizadas en otras épocas. La necrópolis está situada a unos 130 metros de altura, enfrente de la moderna ciudad de Asuán, a la que se accede cruzando el Nilo en un breve trayecto en barco.
Los trabajos del equipo español se centran sobre todo en la tumba QH33 y en los numerosos enterramientos que allí han descubierto de finales de la Dinastía XII. "Cuando llegamos en 2008, a la entrada había cinco metros de arena que hubo que retirar", recuerda el arquitecto Juan Luis Martínez de Dios. Lo normal es comenzar la campaña a finales de enero, aunque este año han empezado más tarde de lo habitual, a finales de febrero, debido al nacimiento del segundo de hijo de Alejandro Jiménez, que ya se perdió el primer parto por estar precisamente en Egipto.

La restauradora Teresa López-Obregón y la egiptóloga Yolanda de la...
La restauradora Teresa López-Obregón y la egiptóloga Yolanda de la Torre analizan una vasija.
Cada campaña dura unas seis semanas durante las cuales se contrata a obreros egipcios para la parte más dura de la excavación, que es supervisada por un inspector que las autoridades asignan a cada equipo para comprobar que el plan se desarrolla según lo previsto y vigilar que no se roben piezas. Tal ha sido la cantidad de material arqueológico encontrado que han tardado cinco temporadas en acceder a la cámara funeraria intacta que descubrieron en 2008 y que este año va a ser restaurada.
También excavan varios pozos, uno de ellos de más de diez metros de profundidad, y van cribando cuidadosamente todo el material que va saliendo en los capazos buscando pequeñas piezas. Una tarea para la que hace falta paciencia y que, según confiesa la arqueóloga Yolanda de la Torre, es la parte más aburrida.
Las restauradoras Catalina Calero y Teresa López-Obregón no dan abasto para reparar los ataúdes hallados y las piezas que van sacando del yacimiento. Algunas están muy deterioradas por la acción de las termitas y los ratones.

Ángel Rubio, en uno de los pozos del yacimiento.
Ángel Rubio, en uno de los pozos del yacimiento.
La tumba 33 fue construida en el 1800 a. C, probablemente, por el hermano de Ameny-Seneb, un gobernador del sur de Egipto, para albergar un mausoleo familiar: "Originalmente pudo haber enterradas diez personas. Después fue saqueada y reutilizada. El gran periodo de ocupación, durante el cual enterraron a personas de todos los estratos sociales, fue entre el 850 a.C y el 550 a.C", relata Jiménez.

Enclave comercial y fronterizo

Vista de la necrópolis de Qubbet el-Hawa, en Asuán.
Vista de la necrópolis de Qubbet el-Hawa, en Asuán.
Aquí no hay grandes tesoros como los que se han hallado en las tumbas de los faraones, pero el estudio de estos enterramientos y su entorno tiene una gran importancia para comprender la sociedad egipcia. Fue un enclave muy importante durante el Antiguo Egipto desde el punto de vista estratégico y comercial: "Era la frontera con la vecina Nubia (actual Sudán), pues era la última ciudad de Egipto. Era un lugar muy importante para el comercio con África y las poblaciones del desierto, pues por aquí entraba el incienso, la mirra, el oro, el marfil, maderas nobles como la caoba, plumas de avestruz, pieles de leopardo, aceites, perfumes. Y también personas", repasa el historiador.
De la mezcla de etnias que convivieron en esta zona dan testimonio las inscripciones, como la que decora la tumba del gobernador Herjuf (2200 a. C.) y en la que se relatan los tres viajes que hizo al centro de África, en uno de los cuales trajo a un pigmeo (es la primera mención a este grupo étnico). Pero la mejor prueba de esta diversidad son los cientos de cuerpos encontrados en esta tumba, de cuyo análisis se encargan Miguel Botella, Inmaculada Alemán y Ángel Rubio.

La investigación forense

"En este yacimiento hemos sacado ya más de 200 sujetos de distintas épocas, tanto viejos de 80 años como muchos niños. Hemos encontrado grupos étnicos muy curiosos. En Luxor los restos humanos son más homogéneos", relata Miguel Botella, que lleva 43 años trabajando como antropólogo físico forense. Para este doctor de la Universidad de Granada, que también estudió Arqueología y Medicina, se trata de su quinta campaña en Asuán, una cita a la que cada año hace un hueco entre los viajes que con frecuencia hace a países de América Latina para ayudar a las fuerzas de seguridad a esclarecer matanzas. Su trabajo en Egipto, en realidad, no es muy distinto al que hace con la policía.

Cristina Lechuga y Raúl Fernández fotografían los objetos hallados.
Cristina Lechuga y Raúl Fernández fotografían los objetos hallados.
"Aquí estudiamos las causas de la muerte y las patologías que sufrían. Hemos visto una gran cantidad de enfermedades infecciosas, sobre todo de niños. El Nilo era una maravilla y permitía que la población sobreviviera, pero al mismo tiempo tenía una contaminación tremenda y causaba muchas infecciones", relata. "En los adultos hay pocas fracturas y traumatismos, y muchas enfermedades degenerativas, por trabajos duros o procesos infecciosos y malnutrición. Su dieta era poco variada. También sufrían malaria", enumera mientras muestra el hueso de la cadera de un sujeto "en el que se ve perfectamente el proceso infeccioso". "Era un hombre y debía tener unos 20 o 21 años. Probablemente murió de una anemia producida por parásitos o por el agua, que fue minando su salud", diagnostica.

Máscara de cartonaje del gobernador Heqaib III (1800 a.C)
Máscara de cartonaje del gobernador Heqaib III (1800 a.C)
La vida que uno lleva deja huellas en los huesos y en esta zona había canteras de las que se extraía el granito rosa o la sienita para construir los templos egipcios y que hicieron mella en muchos ciudadanos que trabajaban en ellas.
Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material.
Sonia Romón, encargada de catalogar y archivar el material.
De vez en cuando encuentran sorpresas, como una preciosa daga de marfil, madera, plata y bronce colocada entre las vendas de una de las momias. Las autoridades egipcias son muy estrictas y está prohibido tomar cualquier muestra o sacar los restos del yacimiento, así que los estudios forenses que pueden hacer son limitados aunque a veces se pueden hacer radiografías. ¿Qué haría Botella con estas momias en el laboratorio de Antropología de la Universidad de Granada que dirige?: "Uf, haría maravillas, identificaciones en 3D. Podríamos reconstruir con un escáner la cara del individuo con unos parámetros bastante precisos", afirma.

La semana pasada, la apertura de una réplica de la tumba de Tutankamón para preservar la original y el anuncio del descubrimiento por parte de un equipo suizo de medio centenar de momias en el Valle de los Reyes ha vuelto a poner de manifiesto lo mucho que queda por descubrir y conservar en Egipto. Es algo que resulta evidente cuando se pasan unos días en una excavación y se comprueba la enorme cantidad de material que extraen. Que se lo digan a Sonia Romón, encargada de catalogar y guardar en otra tumba habilitada como almacén los materiales excavados en Qubbet el-Hawa.
Los arqueólogos calculan que apenas ha salido a la luz entre el 20% y el 30% de los restos del Antiguo Egipto. Pero para los especialistas extranjeros también es prioritario restaurar y conservar el patrimonio ya conocido para prevenir su deterioro.

Por ejemplo, la arquitecta de la Universidad de Granada Mari Paz Sáez Pérez, ha colocado testigos (una especie de rectángulos de yeso) en las tumbas excavadas en la roca en Asuán para vigilar año tras año su estado de conservación y planear estrategias para preservarlas. Además, investiga el urbanismo de la necrópolis estudiando la disposición de las tumbas.

De la Alhambra de Granada al sur de Egipto

Las químicas María José Áyora y Ana Domínguez, por su parte, se han traído de la Universidad de Jaén un espectrómetro Raman portátil con el que se disponen a investigar los pigmentos usados por los egipcios para ejecutar sus bellas pinturas. Se trata de una especie de láser que permite hacer análisis químicos no invasivos, es decir, no hay necesidad de tomar muestras ni de tocar la superficie. "Este equipo lo usamos en la Alhambra de Granada en un estudio para identificar los pigmentos y materiales de la Sala de los Reyes", relata Áyora. Su principal enemigo son las termitas, que producen compuestos orgánicos que pueden ocultar la señal que recibe el láser y complicar la identificación de los materiales.

Oliva Rodríguez, especialista en maderas, analiza muestras con su...
Oliva Rodríguez, especialista en maderas, analiza muestras con su microscopio petrográfico.
En otra tumba ha instalado su microscopio petrográfico Oliva Rodríguez, especialista en maderas. Con este instrumento investigará qué árboles usaban para fabricar sus ataúdes y estatuillas. La antracología, como se denomina su rama, permite también reconstruir el clima y la biodiversidad que había en el Antiguo Egipto, determinando así si había especies diferentes a las actuales. Al lado, los fotógrafos Cristina Lechuga y Raúl Fernández han colocado su improvisado estudio, desde el que fotografían los objetos que van saliendo sin cesar de los pozos.
A mediodía el calor aprieta. Aunque el termómetro marca 32º, con la humedad la sensación de calor es de unos 40ºC. Junto a la tumba de Sarenput II, famosa por sus pinturas, el egiptólogo José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez, licenciada en Bellas Artes, se refugian del calor bajo una jaima mientras, respectivamente, van examinando y dibujando las piezas de cerámica.
Por la tarde el trabajo continúa en la casa, en una habitación habilitada como oficina. A última hora todos se reúnen para poner en común los avances que ha hecho cada uno, discutir los hallazgos y preparar la jornada siguiente. Participar en una campaña arqueológica en Egipto es un privilegio para ellos, aunque no reciben remuneración por su trabajo. El proyecto de Qubbet el-Hawa cuenta en 2014 con 30.000 euros de presupuesto, que aporta la Universidad de Jaén y la Asociación Española de Egiptología (AEDE). La situación de algunos egiptólogos no es mejor el resto del año pues, o bien están en paro, o tienen trabajos sin relación con la ciencia. En anteriores campañas, incluso han tenido que pagar de su bolsillo los billetes de avión.
José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez examinan y dibujan...
José Manuel Alba Gómez y Ana Belén Jiménez examinan y dibujan objetos de la excavación.
Para Miguel Botella su hallazgo más importante durante sus campañas en el país del Nilo es haber demostrado que "el mito de que la civilización egipcia era rica y opulenta y vivía bien en todos los estratos sociales no es cierto. Excepto aquellos que gobernaban, la gente en general vivía en el límite de la supervivencia y muchos morían", asegura. "Si añadimos el exceso y la dureza de trabajo, tenemos estos monumentos maravillosos pero a costa del malestar de la gente".


Fuente: El Mundo

lunes, 28 de abril de 2014

Un equipo de arqueólogos suizos descubre 50 momias en Egipto

Restos encontrados en el Valle de los Reyes de Luxor

Restos de cerca de 50 momias, incluidos recién nacidos, pertenecientes a la décimo octava dinastía faraónica, han sido encontrados en una gran tumba en el Valle de los Reyes en Luxor, Egipto, según ha afirmado el Ministro de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. 

Los ataúdes de madera y las máscaras de la muerte, han sido encontradas al lado de las momias, que probablemente daten del Imperio del Nuevo Egipto. En concreto, Ibrahim expuso que datan de la XVIII, XIX y XX dinastía entre 1567 y 1085 a.C.

De acuerdo con los estudios iniciales del hallazgo, los príncipes y las princesas estaban entre los cuerpos encontrados en la tumba, que había sido asaltado en épocas anteriores. El descubrimiento ha sido llevado a cabo por un equipo suizo de la Universidad de Basilea, que trabajaba con el gobierno egipcio. 

Las antigüedades son fundamentales para el turismo egipcio pero, asolado por la inseguridad y el caos político desde la Primavera Árabe, el país ha fracasado en la garantía de la seguridad y de acabar con los robos en los museos, mezquitas, tiendas y excavaciones ilegales. 

Fuente: El Mundo

martes, 1 de abril de 2014

Muere el director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes

FALLECE EL DIRECTOR DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA, GONZALO ANES

Fotografía de archivo (Madrid, 25/05/2011), del director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes.EFE/ARCHIVO/Kote Rodrigo

EFE 31.03.2014El director de la Real Academia de la Historia, Gonzalo Anes (Trelles, Asturias), falleció anoche en Madrid a los 82 años, según han informado este lunes fuentes de la institución.
Gonzalo Anes y Álvarez de Castrillón, académico, catedrático en Economía e Historia fue elegido cuatro veces director de la Real Academia de la Historia y fue además presidente del Patronato del Museo del Prado y consejero del Banco de España.
Era Premio Nacional de Historia, 1995; Premio Nacional de Periodismo Francis Valdés y premio Rey Juan Carlos I de Economía, 2006.
El 14 de diciembre de 2007 fue reelegido por unanimidad, y por cuarta vez consecutiva, director de la Real Academia de la Historia, institución al frente de la cual llevaba desde 1998 y en la que impulsó proyectos tan importantes como el Diccionario Biográfico Español.

Un final de mandato con polémica

Este Diccionario, cuya primera fase de 25 volúmenes, se puso a la venta en mayo de 2011 contiene 43.000 biografías de los personajes más relevantes de la historia de España, realizadas por especialistas de todo el mundo. Nada más publicarse, el diccionario levantó una viva polémica por el contenido de sus textos que llevó al Gobierno a pedir a la Academia que revisara alguna de sus afirmaciones.
En 2011, fue la ministra del Ejecutivo socialista Ángeles González-Sinde y, en 2012, su sucesor del PP, José Ignacio Wert, quien en una comparecencia el 30 de mayo de ese año en el Congreso de los Diputados, instó a cambiar "en profundidad" 14 entradas, que 16 fueran ligeramente revisadas y una eliminada, sin precisar los nombres de los personajes afectados.
Una de las entradas que más polémicas causó fue la del historiador Luis Suárez que decía de Francisco Franco que "montó un régimen autoritario pero no totalitario, o la Carlos Seco que afirmaba que el gobierno del socialista Juan Negrín, fue prácticamente dictatorial".

Biografía

Nació el 1 de diciembre de 1931 en Trelles (Asturias). En 1966 se doctoró en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid, con la tesis Las crisis agrarias de la España moderna que fue Premio Taurus en 1966. Después amplió estudios en la Sorbona, en París.
En 1967 y 1968 obtuvo las cátedras de Historia Económica Mundial y de España y de Historia e Instituciones Económicas en las Universidades de Santiago de Compostela y Complutense de Madrid, respectivamente.
Académico de la Historia, Anes estuvo al frente de la Real Academia de la Historia desde 1998. En dicha institución se propuso tres metas. La primera el Diccionario Biográfico Español. Sus otros dos objetivos durante su mandato fueron: aumentar el número de actividades de la Academia y profundizar en la racionalización de su funcionamiento interno.
Miembro del Patronato del Prado, lo presidió entre 1987-1990, fue también vocal de la Junta de Gobierno de la Fundación Príncipe de Asturias.
Académico de la Historia desde su elección en 1978 (vacante de Francisco Cantera), posteriormente ingresó en la misma (1980) con su discurso Los señoríos asturianos.
Fue consejero del Banco de España y comisario de la "Exposición Monedas hispánicas del siglo XVI" (1987-1988) y en noviembre de 1998 pronunció en el Congreso de los Diputados una de sus conferencias más importantes, "La Constitución histórica", con motivo del vigésimo aniversario de la Constitución Española.
Además de la docencia, dirigió la revista Moneda y crédito, pertenece al Alto Consejo Hispano-Francés y tiene los doctorados honoris causa por las Universidades de Oviedo y Alicante.

Amplia bibliografía histórica

Este experto en Historia Económica, sobre la que publicó numerosos libros y artículos, cofundó el Centro de Estudios de Política Exterior en 1988 y forma parte de las Asociaciones Española de Ciencias Históricas, Internacional de Historia Económica e Internacional de Demografía Histórica.
Editó parte de su labor investigadora en revistas especializadas y libros, como Economía e Ilustración (1969); Las crisis agrarias en la España moderna (1970); El antiguo régimen: Los Borbones (1975); Historia de Asturias (tomo 7, 1980); La economía española al final del Antiguo Régimen (1982); e Historia económica y pensamiento social (1983).
Es autor de El siglo de las luces (1995); Vida cotidiana en tiempos de Goya (1996); Una reflexión sobre Europa para los españoles de la última generación (1998); Historia económica de España: Siglos XIX y XX (2000); y Catálogo de exposición de economía, sociedad política y cultural en la España de Isabel II (2004).
Aparte de los premios citados, también recibió la Gran Cruz de Alfonso X El Sabio (1999) y de Isabel La Católica (2002), además del Premio Nacional de Periodismo Francisco Valdés (2005) por su artículo España y el Islam (ABC, 2004).
El 14 de diciembre de 2007 fue reelegido por unanimidad, y por tercera vez consecutiva, director de la Real Academia de la Historia, institución al frente de la cual llevaba desde 1998.

Fuente: RTVE

sábado, 15 de febrero de 2014

Arqueólogos españoles descubren una momia de hace 3.600 años


Sarcófago de la momia de 3.600 años descubierta por un equipo de arqueólogos españoles

Un equipo de arqueólogos españoles ha descubierto un raro ataúd de madera que fue elaborado durante el reinado de la dinastía 17 de faraones del Antiguo Egipto, hace aproximadamente unos 3.600 años. El hallazgo se produjo durante unos trabajos de excavación en la orilla oeste de Luxor, en la necrópolis de Dra Abul Naga, cerca de la tumba de Djehuty , el encargado de velar por el tesoro de la célebre reina Hatshepsut.

Según José Galán, director del equipo de arqueólogos cuya expedición financia Unión Fenosa, el descubrimiento es importante tanto por su valor histórico como artístico. "El ataúd es de un periodo muy antiguo, del que se han encontrado pocas piezas de este tipo. En aquella época, había dos reinos, Egipto no estaba aún unificado. El hallazgo nos aportará más información sobre aquella época", apunta a Galán, que es profesor del CSIC.

El ataúd está decorado con representaciones de plumas de aves de diversas formas y tamaños pintadas en su tapa. De ahí que haya sido apodado el “Sarcófago de las plumas”, según informó en una rueda de prensa el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim. La pieza cuenta también con varios grabados con los títulos de los fallecidos, que los arqueólogos aún no han sido capaces de identificar.

"El estilo artístico del ataúd es muy raro. Se elaboraron durante un corto periodo de tiempo, por lo que calculo que hay solo una docena en el mundo", apunta Galán, que explica que aún no han abierto el ataúd. Sin embargo, a través de una rendija han podido ver la momia que hay en su interior se encuentra en muy buen estado. Además, es probable dentro haya también objetos de cerámica.

El estudio de la pieza sugiere que el monumento funerario pertenece a un alto funcionario, cuya momia fue encerrada en el interior, dijo el ministro Ibrahim . De dos metros de largo y 42 cm de altura, el sarcófago se encuentra en muy buen estado. En su excavación, el equipo de arqueólogos encontró otros dos pozos vacios, cuyos ataúdes se cree que fueron robados en la antigüedad.

La misión española comenzó los trabajos de excavación en la tumba de Djehuty hace 13 años, y desde entonces se han encontrado muchos objetos elaborados durante diversas dinastías del Imperio Nuevo. Por ejemplo, el año pasado, el equipo descubrió un sarcófago de un niño datado también de la dinastía 17, que estaba acompañado de una serie de vasijas de barro y figuras envueltos en lino.

Fuente: El País

lunes, 10 de febrero de 2014

Descubren bajo un campo de cereal la primera Complutum romana

Toledo, 9 feb (EFE).- Complutum, la antigua ciudad romana sobre la que hoy se levanta Alcalá de Henares, en la Comunidad de Madrid, no siempre estuvo ahí, sino que su primera ubicación fue el Cerro de San Juan del Viso, unos terrenos que a día de hoy son un campo de cereal bajo el que se conservan intactos los cimientos de la urbe.

En una entrevista concedida a Efe, la arqueóloga Sandra Azcárraga explica que el hallazgo, que ha sido posible gracias a la fotografía aérea, no deja lugar a dudas, ya que en las imágenes se pueden ver "todas las trazas del urbanismo de la planta de la ciudad romana más antigua de la Comunidad de Madrid perfectamente delimitadas", con las calles distribuidas en un diseño "muy cuadriculado" e incluso los lugares donde se levantaron el teatro, las termas y el templo.

Esta arqueóloga, que compara este descubrimiento con el de la ciudad italiana de Altinum en 2009, el cual también fue posible gracias a la fotografía aérea, destaca que éste es un hallazgo único en España, porque se trata "de una ciudad completa, conservada y con edificios públicos".

La primera Complutum, según las investigaciones de Azcárraga, se fundó en el Cerro de San Juan del Viso, a unos kilómetros de su ubicación actual, sobre el año 40 antes de Cristo y ocupó 30 hectáreas, en las que llegaron a vivir 10.000 personas, hasta el años 60 después de Cristo.

Esta ciudad fue trasladada piedra a piedra apenas un siglo después de su fundación a las orillas del Henares, donde se encuentra a día de hoy, si bien algunas cosas no se pudieron mover, como los cimientos y las calles pavimentadas, por lo que estos restos son los que se pueden vislumbrar bajo el cereal, gracias a las fotografías aéreas.

Azcárraga explica que en las zonas donde se encuentran enterradas las calles de la ciudad, el cereal crece más bajo porque las raíces no pueden penetrar en la piedra, y este crecimiento menor es reconocible en las fotografías aéreas e incluso a pie de campo, donde las diferencias de altura se aprecian a simple vista, pero que no se darían si en vez de cereal creciera simplemente la hierba.

Gracias a esta huella de la ciudad que permanece en el tiempo, las fotografía aéreas permiten observar la traza de las termas, la ubicación donde posiblemente estuvo la puerta monumental de la ciudad e incluso la planta de algunas "domus" romanas, con el patio interior y las habitaciones distribuidas a su alrededor.
Con todo, el edificio más singular es el teatro, con un aforo para 2.000 personas y 40 metros de diámetro, que se vería desde el valle del Henares y que, probablemente, para su construcción se aprovechó un desnivel del terreno o se hizo el hueco en la tierra para usar las laderas como graderío.

Por ello, Azcárraga asevera que, si se hicieran excavaciones en esta zona, se comprobaría que este teatro romano, el cual se convertiría en uno de los más antiguos de España, se conserva en buenas condiciones.
La arqueóloga ya ha remitido un proyecto a la Dirección General de Patrimonio solicitando la excavación de estas tierras, un extremo que ve difícil, ya que todo el Cerro de San Juan del Viso, que en total son unas 70 hectáreas, son propiedad privada, de un agricultor que es quien siembra el cereal que ha permitido el hallazgo. EFE

Fuente: El Confidencial

lunes, 4 de noviembre de 2013

Encuentran 1.500 obras de arte del saqueo nazi en un piso de Múnich


La policía ha localizado un nuevo lote de arte expoliado, una colección escondida desde hace 50 años en el apartamento de Cornelius Gurlitt, de 80, con pinturas de Picasso, Chagall o Matisse y valorada en más de mil millones de euros




La policía bávara ha localizado un escondrijo en Munich con una impresionante colección de aproximadamente 1.500 piezas atribuidas a maestros como Picasso, Matisse, Chagall o Klee, que habrían sido atesoradas tras la época del Tercer Reich por Cornelius Gurlitt, de 80 años, hijo del conocido marchante Hildebrand Gurlitt. La noticia se produce apenas una semana después del anuncio de la asociación de museos holandeses, que identificó hasta 139 obras expoliadas en la época de los nazis, lo que devuelve al primer plano la insuficiente categorización e identificación del expolio producido durante el periodo de 1933-1945 durante el cual Adolf Hitler impuso el régimen nazi en Alemania.

Cornelius habría guardado las obras de arte en su apartamento durante más de 50 años según ha informado la prensa alemana. Su valor podría ascender a más de mil millones de euros. Gurlitt fue investigado a partir de 2010, pero no por la posesión de las obras sino por ser sospechoso de evasión fiscal, debido a los numeroros viajes que hacía en tren de Múnich a Suiza llevando importantes sumas de dinero. Las sospechas sobre la posible evasión de capitales de Gurlitt llevaron a los agentes a buscar en su apartamento.

La impresionante colección que encontraron proviene del expolio de obras perpetrado por los nazis antes de la Segunda Guerra Mundial. En concreto, del arte que consideraron como degenerado y que habría sido confiscado o robado directamente a diferentes coleccionistas judíos. 
De hecho, es conocido que  Adolf Hitler aborrecía el arte de las vanguardias, todas las obras que no tuvieron un trasfondo clásico, lo que le llevó a perseguir lo que el partido nazi denominó “arte degenerado”. Uno de los brazos ejecutores de su plan fue precisamente Hildebrandt Gurlitt, padre de Cornelius.

El marchante nazi Hildebrandt Gurlitt.

Hildebrandt fue reclutado por el mismo Joseph Goebbels, ministro de Propaganda, como uno de los miembors de la Comisisón para la Explotación del Arte Degenerado, en compañía de Karl Buchholz, Ferdinand Möller y Bernahrd Boehmer.
El objetivo de Goebbels era vender las obras confiscadas en el exterior para obtener divisas, aunque la comisión no cumplió sus órdenes a pies juntillas, ya que no reportó con minuciosidad todas las transacciones, lo que explicaría la colección que atesoró Hildebrandt.
Así, aunque el halllazgo se habría producido en realidad en 2011, cuando la policía de Munich encontró el botín en el apartamento, ha sido ahora cuando se ha hecho público. Desde entonces los cuadros se han depositado en un almacén en las afueras de Múnich mientras se localiza a los herederos de los propietarios originales.  

Muchas de las obras encontradas han sido atribuidas a Chagall, Emil Nolde, Franz Marc, Max Beckann, Oskar Kokoscha, Paul Klee o Max Liebermann y de ellas al menos 300 han sido categorizadas como obras que fueron consideradas “degeneradas” por los nazis y por lo tanto confiscadas.
Otras se sospecha que fueron adquiridas por el padre de Cornelius, Hildebrand Gurlitt, aprovechando la caída de su valor tras el ascenso al poder de los nazis en 1933 y aprovechando la creciente necesidad de la comunidad judía. Cornelius habría conservado las obras a la muerte de su padre, aunque habría vendido algunas, como por ejemplo un trabajo de Max Beckmann  vendido por un precio de más de un millón de euros en la casa de subastas Lempertz en Colonia.

Meike Hoffman, la historiadora del arte encargada de identificar a los propietarios originales, ha confirmado a la prensa alemana que aún existen un número considerable de obras de las que se perdieron la pista precisamente en el periodo nazi.

Julio MARTÍN ALARCÓN

sábado, 8 de junio de 2013

Buscan a los dueños de un peluche centenario perdido en el aeropuerto de Bristol


El muñeco fue encontrado con una foto datada de marzo de 1918 donde aparecía con dos niñas pequeñas

07/06/2013 - 17:02h
Buscan a los dueños de un peluche centenario perdido en el aeropuerto de Bristol
Oso de peluche perdido en el aeropuerto de Bristol junto a una fotografía de 1918 Aeropuerto de Bristol
Londres. (AFP).- El personal del aeropuerto de Bristol ha hecho un aviso de búsqueda internacional para intentar encontrar a los dueños de un oso de peluche tuerto pero en bastante buen estado pese a sus al menos 95 años y que fue hallado a principios de 2012 en el área de salidas.
"Tiene aspecto de haber sido un poco maltratado, pero creo que es por los incontables abrazos que ha recibido", ha explicado Jacqui Mills, portavoz de este aeropuerto del sur de Inglaterra.
En la foto difundida por el aeropuerto, el oso tiene un aspecto triste, con un vacío donde debiera de haber un ojo, una oreja colgante y su pelo gastado.
Fue encontrado en una bolsa de plástico hace 14 meses, con una foto datada de marzo de 1918 donde está en compañía de dos niñas pequeñas, aparentemente llamadas Dora y Glyn. Los dueños del peluche o las personas susceptibles de ayudar a encontrarles están invitados a ponerse en contacto con el aeropuerto.





Fuente: La Vanguardia

martes, 19 de febrero de 2013

La peluquera arqueóloga que dejó boquiabiertos a los expertos



Peinados de una vestal, de Annia Galería Faustina 'la menor' y de la Emperatriz Plotinia
Peinados de una vestal, de Annia Galería Faustina ‘la menor’ y de la Emperatriz Plotinia

Janet Stephens, una peluquera de Baltimore (Maryland – EE UU) visitaba en su ciudad la colección permanente del Museo de Arte Walters cuando se detuvo ante el busto de mármol fechado en torno al año 200 que mostraba a Julia Domna —la poderosa y decidida consorte del emperador Lucio Septimio Severo (146-211)— una mujer de origen sirio, rostro proporcionado y gesto serio que llamó la atención de la peluquera por el peinado que lucía: “Era asombroso, como una hogaza de pan colocada sobre su cabeza“.

Por deformación profesional o por curiosidad innata, Stephens se interesó por un tocado nada común en nuestros días, refinado y complejo, realizado con una técnica que por fuerza tenía que ser posible recrear en el presente sin la ayuda de lacas ni secadores. Tras intentarlo sin éxito con un maniquí, buscó documentación de expertos arqueólogos e historiadores del arte que la desilusionaron: muchos daban por hecho que esos intrincados arreglos eran simples pelucas.

Por suerte la peluquera no se dio por satisfecha con la teoría. Reconstruyó el peinado de Julia Domna en modelos reales, cuatro años después y estudiando una traducción del latín. Descubrió que el término latino acus podía traducirse por horquilla, pero también podía referirse al hilo y a la aguja. Según declaró Stephens al Wall Street Journal, una sola pinza no podía sostener un arreglo tan complejo, pero coser el pelo sí.

Siete años después de ese primer experimento ha reconstruido varios tocados romanos como el de la Emperatriz Pompeya Plotina (esposa de Trajano) o el de Annia Galería Faustina la menor, la hija pequeña del emperador Antonino Pío. La peluquera de Baltimore se ha convertido en una especialista en “peluquería de la arqueología”. Envió sus primeros descubrimientos al Journal of Roman Archaeology, una publicación de alcance internacional, y dejó impresionados al director y a los expertos en la materia. Desde entonces ha participado en demostraciones, simposios y eventos relacionados con la arqueología romana.

Janet Stephens
Janet Stephens

Este año fue una de las invitadas a la reunión del Instituto Arqueológico de los Estados Unidos que se celebró en enero en Seattle (Washington). Allí mostró sus últimos descubrimientos en la recreación del peinado de las vestales romanas, especialmente complejo por la falta de imágenes claras del pelo de las sacerdotisas, siempre cubierto por varios elementos.

Las bellas y enigmáticas jóvenes (elegidas de niñas por el Pontífice Máximo) hacían voto de castidad y residían en el templo de Vesta, diosa romana del hogar. Tenían varios esclavos que les arreglaban el cabello cada mañana en trabajadas trenzas. Stephens ha conseguido —con un sencillo peine, agujas pasacintas, un cordel y un alfiler con cabeza en forma de t— que el look de las sacerdotisas despierte un interés general y cada vez gana más admiradores que siguen sus tutoriales, en los que ella misma explica, paso a paso, cómo elaborar los peinados.

Fuente: Helena Celdrán, 20 minutos

domingo, 7 de octubre de 2012

Analizan la momia del general Prim


Los secretos del general Prim

www.elpais.com

Dos universidades estudian el cadáver del político y militar español

En los últimos años, estaba ‘aparcado’ en una cámara frigorífico del tanatorio de Reus


Restos del general Prim en el hospital Sant Joan de Reus. / AYUNTAMIENTO DE REUS
Un manto de nieve cubría las calles de Madrid el 27 de diciembre de 1870. Mientras el frío helaba cada rincón de la capital, el Congreso bullía de actividad: España se preparaba para la inminente llegada de Amadeo de Saboya, destinado a ocupar el trono en una recién aprobada monarquía constitucional. Juan Prim y Prats, presidente del Consejo de Ministros, estaba exultante porque el Parlamento acababa de dar luz verde a los últimos flecos referentes a la realeza. Así, solo debía concentrarse en preparar el viaje a Cartagena, donde desembarcaría el Monarca. Eran las siete y media de la tarde cuando el general, nacido en Reus en 1814, salió del Congreso.
Los dos caballos de su berlina verde le esperaban a las puertas del edificio y el general subió al carruaje con su ayudante personal, Nandín, y el coronel Moya. El camino a recorrer era el de costumbre: cruzar por la calle del Turco (hoy Marqués de Cubas), hasta llegar a sus aposentos, ubicados en el Ministerio de Guerra, actual Palacio de Buenavista. Sin embargo, la tragedia se precipitó al llegar a la primera travesía: El general y sus acompañantes departían dentro de la berlina con las ventanas alzadas para impedir la entrada del frío cuando dos carruajes les cerraron el paso.
Los vehículos estaban desplegados en el centro de la calle del Turco, con lo que el cochero tuvo que detener la berlina. Desde los otros carruajes descendieron tres hombres armados. “Bájese usted, mi general, que nos hacen fuego”, le dijo Moya, que iba sentado en el asiento delantero. La advertencia fue inútil, en milésimas de segundo el carruaje fue rodeado por los asaltantes, que dispararon a bocajarro. Los vidrios de la berlina estallaron en mil pedazos y uno de los agresores aprovechó para introducir su arma en el interior del carruaje. Aunque el ayudante personal de Prim intentó protegerlo, el general recibió al menos ocho detonaciones, quedando herido su rostro, una mano y un hombro. Nandín también fue herido por los trabucazos. La emboscada duró apenas unos minutos, pero las consecuencias fueron funestas: cuando el conductor pudo reaccionar asestando un latigazo a los caballos, Prim estaba malherido.


Un retrato de Luis de Madrazo del general Prim.
Los médicos intervinieron al general durante toda la madrugada; le amputaron la primera falange del dedo anular de la mano de derecha y extrajeron siete balas. El trabucazo en el hombro era el más crítico y aunque las heridas en apariencia no eran mortales, acabaron por infectarse. Tan solo tres días después del atentado el general moría de sepsis porque se inyectaron en su pecho trozos del abrigo de piel de oso con el que iba ataviado en el momento del incidente.
A partir de ahí, se sucedieron los enigmas: la policía recopiló decenas de pruebas y declaraciones pero los instigadores de la muerte nunca han sido identificados con claridad. La crónica es la que ha prevalecido durante los 140 años posteriores al fallecimiento del general. Sin embargo, nuevas pruebas científicas podrían reescribirla. Desde el pasado fin de semana un equipo de historiadores y forenses de las universidades Camilo José Cela de Madrid y Rovira i Virgili de Tarragona pretenden “cambiar la historia” a base de pruebas. Están analizando los resultados de un estudio forense practicado a la momia de Prim en el hospital Sant Joan de Reus, y parten de la hipótesis de que el general, figura clave en la política del siglo XIX, murió en el acto y no tres días después del atentado. De confirmarse la muerte instantánea el caso deberá seguir investigándose: el Gobierno del general Serrano habría mentido al retrasar la muerte de Prim, lo que se añade al hecho de que nunca quedó esclarecido el complot ni quiénes fueron sus instigadores.
“El sumario apunta diversos nombres sobre los autores materiales, pero nunca fueron condenados, consiguieron salir del país. La trama tenía mucha financiación”, explica Carles Tubella, comisario del Año Prim 2014. Los enigmas reaparecen cuando en su ciudad natal y en Madrid se preparan actos para conmemorar los 200 años del nacimiento del general, que no reposa tranquilo desde 1971. Aquel año, su cuerpo momificado fue trasladado a Reus desde el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid en medio de una gran expectación. Centenares de vecinos salieron a la calle a recibir los restos. Pero la pasión se desinfló. Tanto es así que en 2010 la momia del general fue relegada a una cámara frigorífica del tanatorio municipal. Fue allí donde los integrantes de la Sociedad Bicentenario del General Prim 2014 constataron su deterioro. En los próximos meses se intentará enmendar la situación: recomponer el mausoleo, el féretro y el cuerpo “para dotarlo de la dignidad que hasta ahora no tenía”, cuenta Tubella.

El primer estudio de los forenses arroja nuevos datos sobre el atentado que sufrió el general al salir del Congreso
Maite Toneu, portavoz del Centro de Restauración de Bienes Muebles de la Generalitat, explica la parte más compleja de la operación que se hizo el pasado 28 de septiembre: extraer el cuerpo embalsamado de Prim de dos ataúdes de madera y plomo. Este último material es muy tóxico, lo que obligó a aspirar las partículas. Después, practicaron radiografías al cadáver y lo desnudaron. “Lo limpiamos porque estaba lleno de polvo, pero su vestido podrá ser exhibido”. El estudio se completó con un TAC, una exploración radiológica y una endoscopia.
Por el momento los análisis han ratificado que los trabucazos no le afectaron órgano vital alguno, según explica Delfín Villalaín, portavoz del equipo investigador. Aun así, los forenses han localizado un orificio que podría haberle producido una fuerte hemorragia y causado la muerte en el acto. “Se dijo que había muerto por una bala envenenada y esto es una curiosidad filológica: en la época esta palabras significaban bala mortal”, desvela Villalaín. En el ataúd, además, se han encontrado tres frascos de vidrio: dos, escondidos en las axilas de Prim, y el otro, en la entrepierna. Los frascos parecen contener un líquido, huesos de una mano y órganos. “Podría ser un rito masónico o que el embalsamador conservó parte de los órganos, aún no lo sabemos”, explica Villalaín.
El proceso, que costará 70.000 euros, está financiado por la Universidad Camilo José Cela y la Diputación de Tarragona. Hasta dentro de tres meses, aproximadamente, no se conocerán los resultados del estudio pero lo que ya es seguro es que la momia de Prim será expuesta en 2014, según ha anunciado el alcalde de Reus, Carles Pellicer. Se espera que para entonces el misterio de muerte del general que no quiso que reinaran en España “nunca, nunca, nunca” los Borbones, ya haya sido desvelado.