miércoles, 6 de agosto de 2008

Arquelogía para presos

Una quincena de reclusos de la cárcel de A Lama (Pontevedra) colabora en las tareas de excavación de un yacimiento milenario


Uno de los presos muestra las heridas que han provocado en sus
manos los trabajos realizados en el castro. - MIGUEL RIOPA


MARIOLA MORENO - 05/08/2008 08:10

El patrimonio arqueológico no consiste en ver y no tocar", avisa el arqueólogo Carlos Otero. Con esta máxima, la de dar a conocer un yacimiento milenario como es el del castro de Castrolandín, en el municipio de Cuntis (Pontevedra), se desarrolló días atrás una novedosa experiencia coprotagonizada por una quincena de reclusos procedentes de la cárcel pontevedresa de A Lama.

"Un castro no es ni más ni menos que una aldea fortificada muy habitual entre los siglos VII antes de Cristo y el III de nuestra era", sintetiza Otero, habituado sin duda a bregar con visitantes poco duchos en historia y arqueología.

Desde el año pasado, los trabajos realizados en el yacimiento pontevedrés, dirigidos por expertos del Laboratorio de Patrimonio, Paleoambiente e Paisaxe, una unidad asociada del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Santiago de Compostela, persiguen ante todo la divulgación de conocimiento. "En estos momentos, nuestra labor está dirigida a la difusión y a la participación de la gente, a informar de cómo era un poblado típico de esa época. La divulgación, en este caso, resulta más interesante que seguir avanzando con las excavaciones", asegura el arqueólogo.

Los vecinos están orgullosos de lo que representa Castrolandín, por el que pasan cada año cientos de escolares, aunque los estudiantes no son los únicos visitantes del yacimiento.

Clases y trabajo duro

El afán didáctico que mueve a los estudiosos del Laboratorio de Arqueología del Paisaje del Centro de Estudios Padre Sarmiento (CSIC), en Satiago de Compostela, ha permitido la materialización de un acuerdo con la cárcel de A Lama, gracias al cual se autorizó la participación de un grupo de presos, durante la última semana de julio, en labores de mantenimiento y excavación en tierras de Cuntis. "Queremos que [los reclusos] aprendan cosas, que se impliquen en el campo de trabajo, pero, sobre todo, que sepan qué es lo que están haciendo y por qué lo hacen", precisa Carlos Otero.

Los internos de Pontevedra emplearon por ello la mitad del tiempo que permanecieron fuera del presidio -supervisados en todo momento por una funcionaria de prisiones y por un educador- realizando una labor fundamentalmente física, excavando. La otra mitad de la jornada la dedicaron a recibir algo parecido a clases magistrales de los técnicos.

"El hecho de poder salir de la cárcel durante estos cinco días, al menos por unas horas, supone un premio para nosotros, una recompensa. Contribuye a romper la rutina de la prisión, que es brutal y que desestructura. El tiempo que estamos en el campo tenemos una sensación de casi libertad", advierte, mientras se limpia el sudor de la frente, Jorge (prefiere no desvelar su apellido), en prisión desde 1998. Le restan menos de dos años para cumplir su condena.

A decir de sus caras sonrientes, ni a Jorge ni a sus compañeros parecen importarles las altas temperaturas. Parecen casi un grupo de amigos que ha salido de pic-nic. Tras bajar del autobús que los traslada desde el centro penitenciario al yacimiento y depositar sus piscolabis a la sombra de un árbol centenario, de un modo más o menos ordenado el grupo se encomienda a las labores que le han sido asignadas.

Colaboración de los presos

"Nunca antes había vivido en Galicia, a pesar de que mis abuelos son gallegos, así que poder ver y tocar todo esto hace mucha ilusión", explica Jorge señalando al entorno. "Sobre todo porque me apasiona la historia y la arqueología", reconoce. "De qué periódico eres", inquiere de repente, antes de proseguir con la narración de sus experiencias. La respuesta le da pie a iniciar un análisis improvisado, pero no por ello menos pormenorizado, de la situación actual de los medios de comunicación en España. "Trabajé varios años en Onda Cero León", se justifica, mientras cita a reputados profesionales con los que compartió tareas en otra época de su vida. "La historia la puedes leer y aprender en los libros", confiesa acto seguido el recluso. "Pero los conocimientos que sacamos de una experiencia directa, como ésta, en el campo, es única", recalca con insistencia, mientras fija la vista en los que serán sus compañeros de tajo durante toda la semana.

A sus 25 años, Moisés Pérez, condenado a cuatro años, lleva ya 18 meses en prisión. "Mi compañero de celda participó el año pasado en la excavación y me había hablado muy bien del proyecto", explica. "Soy de aquí al lado, de Vilagarcía de Arousa, y estaba harto de ver castros por todas partes. Pero lo cierto es que nunca supe muy bien qué es lo que eran ni para qué servían. Participar en este programa me está ayudando a comprender mejor las costumbres y modos de vida de nuestros antepasados; me permite conocer de dónde venimos y encima me siento útil", afirma con evidente satisfacción. "Tengo compañeros que ya están libres y que en ocasiones vienen a vernos a las salidas a las que nos llevan. Se acercan a visitarnos y eso es muy bonito", confiesa.

Cuenta el arqueólogo Otero que mientras los reclusos están enfrascados en las labores de excavación, ninguno se refiere a su condición de preso. No hablan de la cárcel. Sólo cuando se acerca la hora de regresar al presidio se dan de bruces con la triste realidad. "Lo peor es cuando nos metemos en el autobús camino de la cárcel", evoca una gijonesa de 28 años - "pon sólo Vanesa, que me gusta más",pide a la periodista-, cuatro de ellos pasados en prisión... La asturiana admite que estos días que toca excavación empieza la jornada mucho más animada, pensando "en lo que le espera fuera". Según explica Vanesa, se apuntó a los cursos de historia que se impartían en la cárcel "sin saber muy bien en qué consistían", pero ahora considera que la decisión fue todo un acierto. "Me gusta la historia", explica "y con todo lo que he aprendido en este tiempo, ya empiezo a entender mejor muchas cosas que antes desconocía".

"Deberíamos contar con muchas más actividades de este estilo", propone José Iglesias, mientras no quita ojo a otra reclusa, su novia, que sigue la conversación a pocos metros, sin soltar la azada. "Nos beneficiamos nosotros, que podemos salir de la cárcel por unas horas, y además hacemos una labor social importante", reflexiona el preso, que cuenta con un aliciente añadido a esta jornada campestre: "Estoy a punto de salir en libertad. Y mi novia también".

"El otro día mis compañeros encontraron un caballito de bronce que parece que es una pieza importante", interviene otro de los internos, Antonio Marcote, afanado en la excavación en el interior del parapeto castreño. Nacido en la ciudad pontevedresa de Vigo, Marcote, que cumple una condena de 10 años, dice que este tipo de actividades le permiten "tener la cabeza ocupada". Además reconoce que siempre que el régimen penitenciario se lo permite, se apunta a actividades de voluntariado.

A Benito le ocurre algo similar. Cuenta que su familia es "bastante conocida", por lo que "por respeto a ellos", mantiene su verdadero nombre en el anonimato. Este recluso, como sus compañeros, también se apuntó en la cárcel de A Lama al curso de arqueología que allí se imparte y que, según precisa, incluye un total de ocho salidas "para visitar petroglifos y castros". Habituado a tratar con los medios de comunicación -"participo en una tertulia radiofónica", apostilla acto seguido-, explica locuaz que las salidas programadas de prisión suponen "una recompensa, siempre y cuando la progresión del preso sea la adecuada y se den las circunstancias para poder salir". Hechas las precisiones, Benito, el relaciones públicas del grupo, no pierde la ocasión para sugerir a quien corresponda que estas experiencias de inserción "deberían hacerse más a menudo".

Viviendas celtas por excelencia

En el pueblo de Cuntis el yacimiento arqueológico celta es motivo de orgullo para sus habitantes. Sin ir más lejos, su recuperación y estado actual se debe en gran parte al empeño de los vecinos. "En el año 2000 todo estaba cubierto de pinos y maleza, había caído en el olvido", explica Otero. Ocho años después, la mano de los arqueólogos y el trabajo desinteresado de vecinos y estudiantes internacionales que acuden cada verano a los campos de trabajo, han hecho el resto. En el centro del pueblo, además, tiene su sede la fundación Terra Termarum, responsable de la pervivencia del castro y centro administrativo del yacimiento, donde se puede obtener información adicional del paraje. También es posible el alquiler de modernas audioguías, en formato MP4, que incluyen imágenes y una explicación en distintos idiomas, así como reproducciones de barro, realizadas a mano, de utensilios (vasijas, cuencos) hallados en el castro.

"Hay que luchar contra la idea preconcebida de que los celtas vivían como salvajes. Era gente muy organizada y desarrollada", explica Otero. "Tampoco es cierto que la casa castreña sea únicamente una vivienda, sino que incluye un espacio para guardar el grano, un patio, un lugar de trabajo, una huerta". Y todo ello, decenas de siglos después, permanece en pie y, al menos para algunos, más acogedor que nunca.


Fuente

lunes, 21 de julio de 2008

El mosaico romano de Les Corts lleva años almacenado en el psiquiátrico de Bétera

La Cámara, al carecer de personalidad jurídica propia, no puede hacer uso del tapiz
21.07.08 -
El mosaico romano de Les Corts lleva años almacenado en el psiquiátrico de Bétera
Parte del mosaico romano que se encontro durante las excavaciones
que se realizaron para construir la actual sede de Les Corts Valencianes.

Durante el último lustro de la década de los ochenta y durante los noventa se realizaron en los solares donde hoy se ubican Les Corts Valencianes varias intervenciones arqueológicas. En estas excavaciones se encontraron restos de la época de los romanos.

En la conocida como Domus de Terpsicore había una estancia decorada y que se destinaba a la música y a la danza. En el espacio que debió ocupar este habitáculo se encontró un mosaico, que fue una de las piezas que en mejor estado de conservación estaba en las excavaciones arqueológicas en la actual sede de Les Corts.

Ahora, varios años después de su hallazgo y posterior restauración en Barcelona, ¿dónde está uno de los más valiosos tesoros de Les Corts? La respuesta es sencilla: embalado y almacenado en el edificio del antiguo hospital psiquiátrico de Bétera. Un inmueble que es propiedad de la Diputación de Valencia. De esta manera, el mosaico se encuentra muy alejado de su lugar de origen.

Durante estos años, la Cámara valenciana no ha podido encontrar un espacio para poder colocar el mosaico para que pueda ser admirado por las personas que visitan el Palau dels Borja.

La composición está formada por un tapiz cuadrangular delimitado por líneas y filetes en blanco y negro. El emblema central de esta pieza romana representa a la musa Terpsicore, acompañada de una figura masculina.

Este mosaico, al igual que el resto de los hallazgos encontrados en las excavaciones arqueológicas, pertenece a la conselleria de Economía y Hacienda. El motivo es muy sencillo. Les Corts Valencianes no tienen personalidad jurídica propia. Esta circunstancia provoca que lo único que puede ser propiedad del Parlamento autonómico son los bienes inventariables pero, en ningún caso, los patrimoniales. Por eso el mosaico no es propiedad de Les Corts. Algunos diputados han apuntado como posible ubicación del tapiz la pared central del hemiciclo valenciano, que está revestida actualmente de madera.

Esta situación se podía haber resuelto con la aprobación del nuevo Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana, que entró en vigor en 2006. El texto normativo que salió de Les Corts Valencianes hacia Madrid incluía un artículo en el que se recogía la posibilidad de que la Cámara autonómica contara con personalidad jurídica propia. Esta cuestión la planteó el portavoz adjunto del PP en Les Corts, Rafael Maluenda, que fue uno de los ponentes de la elaboración de la nueva Carta Magna valenciana.

Pero el texto que salió de la Cámara autonómica volvió recortado a Les Corts. Durante la negociación en Madrid entre los dos grupos mayoritarios en el Congreso de los Diputados, el artículo que se refería a la personalidad jurídica propia de Les Corts fue rechazado. La razón esgrimida fue que la Cámara Bajo tampoco goza de este privilegio.

La decisión que se tomó en la capital implicó que Les Corts en este momento no puedan tener ningún bien patrimonial a su nombre. Ni el Palau dels Borja, ni la zona que actualmente ocupa el hemiciclo ni los edificios adquiridos por la Cámara para la ampliación de las dependencias parlamentarias pertenecen a Les Corts.

Todas estas propiedades están escrituradas a favor de la conselleria de Economía y Hacienda. La única cesión que tiene el Parlamento valenciano son los usos adscritos de estos edificios.

La Cámara, durante los últimos años, ha realizado un importante esfuerzo económico para comprar varios inmuebles para su ampliación. En la última legislatura se gastó cerca de 10 millones de euros.

Fuente - Las provincias

sábado, 28 de junio de 2008

Hallan tesoros indígenas del siglo XVII

viernes | 27.06.2008


En un pasaje del barrio de Monserrat, ubicado en Bolívar al 300, donde se está construyendo un hotel, apareció un piso de baldosas en la profundidad de la obra y cuando siguieron removiendo escombros, quedó al descubierto la base de un conjunto de paredes construidas con ladrillos antiguos. En sus excavaciones se encontraron restos de dos casas de los siglos XVII y XVIII y fragmentos de cerámicas indígenas del 1600.

Fuente: La Razón

jueves, 26 de junio de 2008

Descubren en París asentamiento prehistórico de más de 7.000 años

Miércoles 25 de Junio de 2008
Fuente :AFP

PARIS.- Un asentamiento prehistórico de más de 7.000 años de antigüedad fue descubierto en el sur de París, cerca del Sena, anunció el miércoles el Intituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP).

El sitio, el más antiguo jamás hallado en la capital francesa, data del Mesolítico (9.000 a 5.000 años antes de nuestra era); fue ocupado por cazadores y recolectores, que dejaron una gran cantidad de puntas de flechas de sílex de 1 a 3 cm, un percutor para tallar el sílex, raspadores de ese mismo material para trabajar las pieles, restos de cenizas y huesos de animales.

Los pueblos que vivían en esa época eran nómades y cazaban ciervos, jabalíes o corzos.
Según la responsable de las excavaciones, Benedicte Souffi, la zona estudiada, que se extiende por unos 5.000 m2, situada en la parte sur de la capital francesa, debió ser ocupada en varias ocasiones.

Se supone que las tribus nómades llegaban hasta ese lugar para obtener el sílex de los aluviones del Sena, y tallaban allí mismo las puntas de flechas que fijaban luego con resina a una varilla.

Entre los objetos encontrados, los arqueólogos recogieron "fragmentos de huesos que permitirán afinar la datación y determinar las especies que eran cazadas".

Las poblaciones del Mesolítico vivieron después de la desaparición del mamut y del reno, en un paisaje temperado donde el bosque remplazó a la estepa glacial.

Según los arqueólogos, la zona de excavaciones en París está particularmente bien conservada porque fue cubierta muy pronto por el légamo del Sena y después, durante los siglos XVIII y XIX, por terraplenes destinados a proteger la ciudad de las crecidas del río.

Fuente

miércoles, 25 de junio de 2008

Pintia inicia su XIX campaña de excavaciones



Valladolid - Cultura/Patrimonio - Martes, 24 de Junio - 13:43
Pintia inicia su XIX campaña de excavaciones arqueológicas con el objetivo de recuperar 25 tumbas y un programa con variados talleres multidisciplinares
ICAL
El yacimiento arqueológico de Pintia, situado en el término municipal de Padilla de Duero, a 60 kilómetros de la capital vallisoletana, ha arrancado su XIX campaña de excavaciones con el objetivo de repetir la cifra de tumbas de incineración que se recuperaron el pasado ejercicio, 25. Según explicó el codirector del Proyecto Pintia, Fernando Aromero, en la zona que se está excavando desde el pasado 1 de junio se han recuperado por el momento seis tumbas, fechadas desde mediados del siglo II antes de Cristo hasta comienzos del siglo I antes de Cristo.

Fuente: Noticias de Castilla y La Mancha

lunes, 23 de junio de 2008

Se inauguran los módulos interactivos para conocer mejor el Templo Mayor

INAH

Maqueta que se encuentra en el Museo del Templo Mayor. SUN

  • Se inaugurarón ocho módulos interactivos titulados En el ombligo del mundo
  • Los módulos interactivos multimedia están diseñados tanto en idioma español como en inglés.

Los ocho módulos puestos en marcha forman parte de un esfuerzo institucional, pues cada sala del Museo del Templo Mayor contará con un sistema virtual.

MÉXICO.- A fin de apoyar en su recorrido a las más de 45 mil personas que cada mes visitan el Museo del Templo Mayor, el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Alfonso de Maria y Campos, inauguró ocho módulos interactivos titulados "En el ombligo del mundo".

En este acto, celebrado la víspera en vestíbulo principal de ese espacio museístico, el funcionario aseguró que la institución a su cargo emprendió una intensa labor de renovación del Museo Nacional de Antropología, del Museo Nacional de las Culturas y del Museo Nacional de las Intervenciones.

Destacó que en estos recintos se están restaurando las fachadas históricas, diseñando nuevos mobiliarios museográficos y modificando los discursos curatoriales, a fin de ofrecer a los visitantes recursos didácticos suficientes y contemporáneos, para observar su patrimonio cultural.

Por otra parte dijo que los ocho módulos puestos en marcha forman parte de un esfuerzo institucional, pues cada sala del Museo del Templo Mayor contará con un sistema virtual que permitirá al público acceder al contexto histórico de las piezas, a su pertinencia arqueológica y simbólica dentro de una de las culturas claves del México prehispánico: la mexica.

En tanto, Carlos Javier González, director del Museo del Templo Mayor, indicó que los módulos interactivos se sumarán a los atractivos que ofrece este espacio museístico.

Precisó que su contenido, enfocado hacia la temática de las salas en las que han sido instalados, refleja aspectos fundamentales de la sociedad mexica: el simbolismo del Templo Mayor y su concepción del universo, la muerte, el destino más allá de la vida, el sacrificio humano como condición para la regeneración de la existencia, los dioses principales y el calendario, entre otras cosas.

"En ellos podremos encontrar información sobre los principales hallazgos realizados en el Centro Histórico de esta capital", refirió.

"Pero lo más relevante es que los usuarios podrán aprender más sobre la cultura mexica de una manera lúdica y divertida, obteniendo una grata experiencia como parte de sus visita", agregó.

Dijo que los módulos fueron realizados por Espacio Espiral, el patrocinio de Televisión Azteca, Grupo Modelo y las gestiones emprendidas por la Asociación de Amigos del Templo Mayor.

En su oportunidad, Ricardo Salinas Pliego, presidente del Consejo de Administración del Grupo Salinas, manifestó su preocupación por la educación en México.

"En el país hay graves problemas en cuanto a la educación básica. La clase política dice que cada vez se gasta más, pero lo que se quiere ver son los resultados, y estos módulos son un resultado concreto y nos da gusto que trabajando gobiernos y sociedad civil podemos aportar nuestro grano de arena para que la educación prospere", indicó.

Afirmó que si la educación en México no sale adelante, ello se debe a que hay que "enseñarles a los jóvenes a aprender, no a memorizar datos, fechas y nombres".

Esta conjunción de tecnología, agregó, es algo que todos podemos disfrutar, "la educación no tiene por que ser aburrida, al contrario, la diversión hace que las cosas se nos graben naturalmente".

Al respecto, Mercedes García Ocejo, directora de Fomento Cultural Grupo Salinas, precisó que el costo de este proyecto fue de más de dos millones de pesos.

Los módulos interactivos multimedia están diseñados tanto en idioma español como en inglés.

De forma gratuita y permanente, estos materiales de vanguardia que funcionan en kioscos con pantallas táctiles, tendrán el papel crucial de ayudar a comprender mejor el Templo Mayor, así como los momentos excepcionales en la historia del país y de la humanidad.

Los módulos son "El ombligo del mundo", "Más allá de la vida", "El sentido de la materia", "El colibrí del sur", "El señor del Tlalocan"; "Animales mágicos"; "Las vueltas del mundo" y "El eje del mundo".

La propuesta museográfica se ve enriquecida por la presentación y manipulación de materiales, que nunca pudieron presentar o tocar físicamente en una sala de exposición y que allí, estarán disponibles a través de sistemas de comunicación innovadores para formas más globales de aprendizaje y de relación con el entorno.

En cada uno de ellos, el visitante tendrá la oportunidad de aproximar objetos y temas según una multiplicidad de perspectivas, aprovechando a su máxima capacidad los recursos informáticos y creativos que contienen la interactividad y la multimedia.

CRÉDITOS: NTX / MLOM Jun-18 11:16 hrs

Fuente: El informador de Mexico

Reanudan excavaciones en la laguna de Sayula (Mexico)

El INAH y la UdeG exploran La Picota, uno de los sitios con vestigios arqueológicos de la tradición Sayula. El proyecto tiene el registro cronológico más completo de las culturas del Occidente del país.

Los trabajos arqueológicos en el montículo de La Picota han descubierto uno de los complejos prehispánicos más importantes del Sur del estado. Foto: Prensa Inah


21-Junio-08
Tener una mina de sal tierra adentro le dio una importancia especial a la región de la cuenca de la laguna de Sayula, Jalisco, porque los pobladores no tenían que ir hasta la costa para obtenerla. Es un recurso que controlaron y del cual obtenían fuertes ingresos. En este sentido la laguna de Sayula fue similar al lago de Texcoco en el Altiplano Central y de ahí la importancia y singularidad de los sitios prehispánicos que se asentaron en sus alrededores, donde la sal fue un elemento cultural y de codicia comercial.

A través de investigaciones realizadas desde 1990 en los cerca de 200 kilómetros cuadrados de extensión de la región, que abarca cinco municipios del estado (Amacueca, Techaluta de Montenegro, Teocuitatlán de Corona, Sayula y Atoyac), se han detectado por lo menos 200 sitios arqueológicos, cinco de los cuales parecen haber sido importantes centros políticos y religiosos.


Uno de esos sitios es La Picota, donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Universidad de Guadalajara (UdeG) reanudaron excavaciones a principios de mayo, como parte del Proyecto Arqueológico de la Cuenca de Sayula. De acuerdo con los especialistas, La Picota debió ser, en el periodo Epiclásico (640-900 dC), uno de los complejos prehispánicos más relevantes del Sur del estado y quizá el más importante de la cuenca.

Su estudio aportará datos sobre la época de auge en toda la región, cuando floreció el Complejo Sayula, toda vez que ahí se encuentran identificadas estructuras monumentales de esa tradición cultural; especialmente, la investigación permitirá ampliar el conocimiento de la arquitectura de la tradición Complejo Sayula y de la elite gobernante.

El proyecto es dirigido por la arqueóloga Catherine Liot, de la Universidad de Guadalajara, y se realiza conjuntamente con el INAH, bajo la coordinación del arqueólogo Otto Schöndube, y con recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). Schöndube informa lo anterior y explica que La Picota, ubicada en el municipio de Techaluta, entre el poblado del mismo nombre y las orillas del lago seco, es uno de los pocos sitios del estado que tiene arquitectura que se puede considerar monumental.




“El sitio, del Clásico Tardío (alrededor del año 500 dC), abarca más de 120 hectáreas, en las cuales se localizan tres conjuntos arquitectónicos dispersos entre sí, ya que en esta región no son usuales las construcciones continuas como sucede en los sitios del Altiplano. A través de las excavaciones que se llevan a cabo este año queremos incidir en la época de auge de la región, que fue cuando floreció el Complejo Sayula”, comenta el arqueólogo, quien agrega que, además, la investigación pretende “definir los elementos de la clase que tuvo el poder en la región, porque hasta ahora nuestro trabajo se había centrado en manifestaciones de la población en general”.

Otto Schöndube aclara que todavía no se tienen “datos importantes de la arquitectura desarrollada por esta tradición, así que iniciaremos un análisis sobre el tipo de arquitectura y las técnicas constructivas. Entre otras cosas, se pretende comprobar si la separación entre los conjuntos arquitectónicos indica que cada uno tuvo un servicio diferente”.

En la temporada de campo que comenzó, los arqueólogos fundamentalmente explorarán el conjunto del lado sur del sitio, donde anteriormente, por medio de calas, identificaron un periodo de ocupación largo e incluso materiales coloniales. En temporadas de trabajo anteriores también se levantó un plano topográfico; sin embargo, los especialistas consideran que es necesario hacerlo más exacto.

Cabe resaltar que la cuenca de Sayula es una de las pocas regiones del estado de Jalisco estudiada a través de un proyecto de trabajo continuo de años. Schöndube explica: “El Proyecto Arqueológico de la Cuenca de Sayula comenzó en 1990, con la participación de tres instituciones: el INAH, la UdeG y Orstom, un grupo de investigadores franceses encabezado por el arqueólogo Jean Pierre Emphoux”. Agrega que, a través de este proyecto, “se llevaron a cabo exploraciones de campo hasta 1997 y los tres años siguientes se dedicaron a trabajo de gabinete. De 2000 a 2004 se trabajó el sitio de La Peña”. En 2000-2001, Bruce Benz y Marcus Winter trabajaron en abrigos rocosos. Es hasta este 2008 que reinician las temporadas de campo con las excavaciones en La Picota, que es el tercero de los sitios mayores de la cuenca que se excava de manera amplia.

El proyecto se ha desarrollado en tres etapas: en la primera participaron las tres instituciones, mientras que la segunda y la tercera fueron obra conjunta del INAH y la UdeG. Respecto al origen del proyecto, Schöndube narra: “Empezamos caminando. Prácticamente recorrimos a pie toda el área viendo lugares, tomando muestras de tierra, analizado cómo se podían colocar en el tiempo los vestigios y elaborando mapas. Encontramos no menos de 200 sitios arqueológicos que van desde pequeñas rancherías hasta centros bien desarrollados de mediano tamaño, entre ellos los cinco centros rectores: La Barranca del Águila, Cerritos Colorados, La Peña, La Picota y Santa Inés”.

Después, añade el arqueólogo, “seleccionamos puntos para hacer excavaciones, para obtener muestras de cada periodo cultural. Con el correr del tiempo hicimos varias temporadas de campo y a la fecha tenemos cubierta una cronología muy bien establecida desde 500 aC hasta la llegada de los españoles”.


Principales descubrimientos

Entre los descubrimientos más importantes del Proyecto Arqueológico de la Cuenca de Sayula se encuentra el haber comprobado la invasión tarasca en tierras de la cuenca para obtener la sal que se produce en el lecho de la laguna, ocasionando “la llamada guerra del salitre”. Cabe resaltar que la laguna de Sayula es un lago cerrado, no tiene salida y por lo tanto hay mucha evaporación, por lo que las sales se concentran en su lecho.

Schöndube explica que antes de las excavaciones dicho conflicto era un mito; con el trabajo arqueológico se comprobó que hubo una incursión tarasca, pero queda por probar si fue bélica o de otra índole, porque han encontrado objetos tarascos de cerámica, orfebrería y obsidiana pulida, además de entierros que indican un biotipo diferente a la población de la región.

También se descubrieron tumbas de tiro: “Además de las tradicionales, construidas en tepetate y que se localizaron cerca de Sayula, se encontraron tumbas de tiro cuyas características las hacen únicas, porque no son sólo las cavidades excavadas bajo tierra, sino que sus paredes y el tiro que comunica con el exterior están recubiertos con lajas de piedra, formando una especie de falsas bóvedas”.

Estas características, indica Schöndube, “se deben a que el terreno del lugar no permite que las cavidades excavadas se mantengan por mucho tiempo, entonces se les colocaron las piedras con la finalidad de que no se desplomaran”. Las tumbas de tiro son monumentos funerarios construidos en el subsuelo, cavando el tepetate, cuya dureza evita el peligro de los derrumbes. El “tiro” es un pozo vertical que lleva a una o varias cámaras que pueden ser de forma ovalada, redonda o cuadrangular. Esta clase de depósitos mortuorios sólo se han localizado en los estados de Nayarit, Colima, Michoacán, Zacatecas y Jalisco.

De acuerdo con Schöndube, también es importante el hecho de que se tiene recuperada la primera muestra amplia estadísticamente válida de restos humanos prehispánicos para la región de Occidente y un conocimiento general de la región.

“Trabajamos una gran cantidad de entierros, por eso nuestros estudios tienen un valor estadístico más fuerte y podemos generalizar. Tenemos vestigios de presencia cultural al menos desde diez mil años aC, entre los que se encuentran unas puntas clovis. También encontramos evidencias de cinco mil años aC. Pero la secuencia con más cantidad de materiales, y por lo tanto mejor establecida, que pudimos identificar va de alrededor de 500 aC a la conquista española. De es periodo tenemos el registro más rico, más abundante, más completo del Occidente”.

*Con información de Guillermina Escoto/INAH

Algunos resultados

De acuerdo con Otto Schöndube, entre las fases más importantes que han identificado los arqueólogos en este amplio intervalo cronológico están Amacueca, Aztatlán (o Complejo Aztatlán) y Sayula. En relación a la época de tumbas de tiro encontradas en la zona se identificaron las fases Verdía y Usmajac

Investigadores que han participando en el proyecto han obtenido importantes premios a partir de su trabajo en la cuenca, entre ellos el Antonio Caso, otorgado por el INAH. Además, algunos estudiantes obtuvieron becas para realizar posgrados en Francia

Fruto del proyecto se han publicado dos libros: Arqueologia de la Cuenca de Sayula, coordinado por Francisco Valdez, Otto Schöndube y Jean Pierre Emphoux Coodinadores (UdeG/Institut de Recherche pour le Developpement, 2005), y Transformaciones socioculturales y tecnológicas en el sitio de La Peña, Cuenca de Sayula, Jalisco, coordinado por Catherine Liot, Susana Ramírez, Javier Reveles y Otto Schöndube (UdeG/INAH, 2006).

Fuente: Público (Guadalajara, Mexico)


Dañado el recinto arqueológico de La Cabañeta

Excavaciones en el yacimiento de La Cabañeta.

PATRIMONIO
Patrimonio de la DGA paralizó las obras de una depuradora en El Burgo de Ebro
Investiga si una canalización ha causado daños al yacimiento romano de La Cabañeta.

MARIANO GARCÍA. Zaragoza
Las obras para una de las canalizaciones de la depuradora que se construye en El Burgo de Ebro han causado daños al yacimiento de La Cabañeta, un antiguo campamento romano del siglo II antes de Cristo, que fue declarado Bien de Interés Cultural.

La Cabañeta, que recibe su nombre por estar atravesado por la cabaña real de pastoreo trashumante, es un yacimiento muy maltratado tanto por los expoliadores como por las labores agrícolas que se han realizado allí. Desde hace varios años se desarrollan todos los veranos campañas de excavación sistemática. Aunque algunas fuentes señalan que los daños causados revisten cierta entidad, fuentes del Gobierno de Aragón aseguran que la situación "aún se está evaluando".

Cambios en el trazado

"En El Burgo de Ebro se está construyendo una depuradora, y el proyecto fue supervisado por la Comisión de Patrimonio, que obligó a la empresa a realizar la conducción con un trazado concreto -relatan fuentes de la consejería de Educación y Cultura-. Sin embargo, la empresa empezó a realizar la zanja por una zona diferente a la prevista y, en cuanto la Dirección General de Patrimonio tuvo noticia de ello, obligó a paralizar la obra. En estos momentos se está revisando si se han producido desperfectos al yacimiento aunque, en principio, parece que no se han detectado grandes daños".

La Dirección General de Patrimonio obligará a la empresa constructora a volver al proyecto aprobado, que ya en su día tuvo que ser objeto de modificaciones a instancias de la Comisión de Patrimonio.

El yacimiento de La Cabañeta es un campamento militar romano construido en el siglo II antes de Cristo. Según los arqueólogos que han dirigido las campañas de excavación realizadas allí, José Antonio Mínguez y Antonio Ferreruela, el enclave podría corresponder al campamento de Castra Aelia, el único que menciona el historiador romano Tito Livio (59 a. de C.-19. d. C.) al contar la campaña del general romano Sertorio por tierras hispanas en el año 77 a. de C.

Un recipiente de cerveza

Según era tradicional durante el Imperio Romano, la defensa del campamento se realizaba contruyendo un espectacular foso, que puede verse hoy a simple vista.

Hace ahora siete años se inauguró en El Burgo de Ebro, con el apoyo del Gobierno de Aragón, Diputación de Zaragoza, Ayuntamiento de la localidad y CAI, una sala de exposiciones que reúne algunas de las piezas encontradas durante las excavaciones arqueológicas, entre ellas un recipiente empleado para la elaboración de cerveza, uno de los pocos hallados hasta ahora en España.

Se exponen también diversas piezas de cerámica campaniense de importación; un ejemplar de "stilus" o "calamus", el punzón de hueso con el que los romanos hacían incisiones y escribían en tablas de cera"; y una "tabula lusoria", una especie de parchís romano con pequeñas piezas de alabastro a modo de fichas. Además, se exhibe una boquilla de flauta labrada en hueso y un fragmento de mesa de mármol decorado con una cabeza esculpida de león.


Comentarios a esta noticia en la propia web
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  • El Pocero (21/06/08 22:06)

    Parece que a la DGA le resulta fácil entererarse de lo que sucede al lado de Zaragoza. Pero no se ha enterado de la destrucción del los restos del PUENTE ROMANO de LECHAGO, y , si se ha enterado, no ha sido capaz de parar las obras del pantano de Lechago cuyas máquinas están arrasando el puente llamado de la palanca. En el mundo rural, las cosas son así. No interesan a nadie.

Fuente: El Heraldo

Ventarrón, cuna de la cultura norperuana

Es el más reciente hallazgo arqueológico en tierras peruanas.


Vista del Huaca el Ventarrón, con un mural policromado.

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Por Jean-Arsène Yao

En menos de un año de excavación, el cerro de Ventarrón nos ha revelado cuatro mil 500 años, que son los que tiene el templo que descubrió el recién pasado 6 de junio el arqueólogo Ignacio Alva, quien calificó esta edificación de “templo primigenio” de la región de Lambayeque. La construcción —una de las más antiguas de Perú—, según su descubridor, es la cuna de la cultura de la gran región de Lambayeque.

Con unos 20 metros de lado, el templo pertenece al período Arcaico precerámico (15,000 a. C.–2,000 a. C.) y forma parte de la primera de tres etapas de construcción de una gran pirámide. A diferencia de otras construcciones prehispánicas, el templo de Ventarrón no está hecho de piedras, sino de barro.

Sobre el mural se puede apreciar un diseño en relieve de dos peces cruzados, hechos de tierra y fibra vegetal; una representación que, según Alva, “tiene casi la misma técnica y el mismo tamaño” que las “Manos cruzadas” de las ruinas de Kotosh, de unos cuatro mil años de antigüedad, descubiertas en la región central de Huanuco.

Culto al fuego

Los elementos decorativos del templo fueron hallados junto a un altar circular de culto al fuego sagrado, donde se incineraron ofrendas. Esta práctica religiosa data de tiempos precolombinos y está relacionado con la producción, con la siembra y con la fecundidad de la tierra.

No en vano Ignacio Alva ha declarado que los primeros hallazgos de las excavaciones en el complejo arqueológico han revelado que los antiguos pobladores de Ventarrón estaban muy vinculados al cultivo de algodón y a un sistema de intercambio y producción de redes y textiles.

Otro de los aspectos a destacar del altar es su forma circular, que, es indudable, refiere al culto al Sol que practican los Monche, pueblo que habita la región. Éstos, al igual que los Incas, acostumbraban representar por un gran disco de oro circundado de rayos, al que adoraban en templos cubiertos de oro.

Culto a la fertilidad

Según el arqueólogo peruano —hijo de Wálter Alva, quien descubrió las tumbas del Señor de Sipán— existen más pruebas arqueológicas alrededor de Ventarrón que refuerzan la idea de que este templo fue parte de un núcleo religioso.

De hecho, el experto considera que los decorados con peces tienen un interés especial porque “están asociados a la fertilidad”. Una fertilidad que, según el investigador peruano Santiago Uceda Castillo, entre los Moche, tiene dos modalidades: la fertilidad agraria, como forma de garantizar el desarrollo económico de la sociedad, y la otra, la fertilidad social, para la reproducción de los jefes, su germinación.

La representación de los peces, así como la de las redes descubiertas en una anterior excavación, da a la arquitectura de Ventarrón unas características particulares. Estos diseños —indica Ignacio Alva— reflejan fundamentalmente “la economía de ese tiempo”, el deseo de “marcar una tradición local” y un estilo frente a las culturas del Arcaico precerámico, como la Kotosh y la ciudadela de Caral, situada a 160 kilómetros al norte de Lima.

Las dos primeras plantas

Las excavaciones arqueológicas de Ventarrón se comenzaron en agosto del 2007 con la sospecha de que pudiera esconder algo importante. Primero fueron las cenizas de un fogón cuya existencia remontaba a más de dos mil años antes de Cristo.

Luego vino la segunda fase de la construcción del templo, de cuatro mil años de antigüedad y compuesto de muros curvos, fachadas con colores rojo, blanco y verde y dibujos de aparente significado ritual, como un venado atrapado en una red. En él, además, se encontraron un altar dedicado al culto del fuego y el esqueleto de un guacamayo con un collar.

El resto de esta primera planta, que no es otra que la baja, no se conoce en su totalidad, puesto que está sepultada por los muros de los pisos superiores que en derrumbe se superpusieron. Sin embargo, el arqueólogo espera abrirla al público a mediados de este año con el apoyo de la cooperación francesa.

Efe- Reportajes

Fuente: prensa libre (Guatemala)

Las excavaciones de la fortaleza de los Vilars de Arbeca llegan a su fase final

Arbeca - Redacción 2008-06-23


El proyecto de las excavaciones de la fortaleza ibérica de los Villars en Arbeca se encuentran en su etapa final, según afirmó el catedrático de Prehistòria de la Universitat de Lleida (UdL), Emili Junyent. El catedrático explica que el proyecto, desde el punto de vista científico, está “maduro, es prestigiado y reconocido”, asimismo, según Junyent, para las administraciones “ya no se trata de un sueño porque se puede potenciar como recurso patrimonial y de turismo comarcal”. Junyent piensa que todavía está por acabar la búsqueda y la restauración del yacimiento y convertir el Pla Director en proyectos ejecutivos, que impliquen la proyección de un centro de arqueología y de interpretación del yacimiento.

Entre estos proyectos se incluye un centro de acogida de visitantes, el acondicionamiento general del entorno y de los accesos. Emili Junyent confía en que estas últimas intervenciones se hagan en los próximos años. En este sentido, el catedrático comenta que el 25 aniversario del inicio de las excavaciones, es decir el año 2010, sería una fecha adecuada para la apertura definitiva al público del yacimiento. Junyent reconoce, sin embargo, que es “poco tiempo” para acabar todo el trabajo que implica esta fase final.

Junyent comentó que una enmienda de los presupuestos generales del Estado interpuesta por el grupo de Entesa pel Progrés en el Senado hizo posible recibir una ayuda del Ministerio de Cultura de 500.000 euros que, juntamente al servicio de ocupación de la Generalitat de Catalunya con la inversión de 81.882 euros, han permitido hacer una intervención de seis meses de duración para recuperar el acceso fortificado y poder restaurar la puerta norte de la fortaleza y el foso. La campaña de este año ha tenido también el apoyo del Insititut d’Estudis Ilerdencs (IEI) y de las direcciones generales de Patrimoni Cultural i Recerca.

El catedrático de Prehistória hizo las declaraciones ayer domingo durante la nueva edición de la jornada de puertas abiertas que organiza el Grup d’Investigació Prehistòrica de la Universitat de Lleida, el Ayuntamiento de Arbeca y la Associació Amics de Vilars para presentar la última campaña arqueológica que ha permitido vaciar y acondicionar el foso, por un lado, y restaurar la fachada septentrional y el acceso fortificado a la puerta norte, por el otro. En esta ocasión los visitantes han tenido la oportunidad de contemplar el yacimiento desde 28 metros de altura mediante una plataforma elevadora y además asistir a una visita guiada de las excavaciones.

Durante los últimos ocho meses, un equipo formado por una veintena de personas entre arqueólogos, albañiles y peones, ha extraído 27.000 metros cúbicos del suelo en una superficie de más de 6.000 metros cuadrados lo cual ha permitido recuperar foso inundable de la fortaleza que se construyó entre finales del siglo V y la primera mitad del IV antes de Cristo.

Fuente: La Mañana (Diario de Lleida)